Adiós a un símbolo de Llavallol: Iniciaron los trabajos de demolición de la histórica fábrica de la ex cervecería Bieckert
La histórica planta de la ex cervecería Bieckert en Llavallol comenzó a ser demolida este fin de semana, marcando el cierre definitivo de una etapa que dejó una profunda huella en la historia industrial y social de Lomas de Zamora. El predio, que desde hace años permanecía abandonado, fue durante gran parte del siglo XX uno de los motores económicos más importantes del sur del Conurbano bonaerense.
La historia de la empresa está ligada a la figura de Emilio Bieckert, un inmigrante oriundo de Alsacia, en Francia, que llegó a la Argentina a mediados del siglo XIX. Considerado un pionero de la industria cervecera nacional, fundó una de las primeras grandes fábricas de cerveza del país e incorporó maquinaria moderna y técnicas europeas de producción a gran escala.
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En sus primeros años, la compañía operaba en la Ciudad de Buenos Aires, aunque el crecimiento sostenido de la demanda llevó a sus directivos a proyectar una expansión. Fue así que, en 1908, tras obtener la autorización del entonces municipio de Lomas de Zamora, la firma trasladó y amplió sus operaciones a Llavallol.

La planta construida en esa localidad ocupaba cerca de 100.000 metros cuadrados y rápidamente se convirtió en un emblema industrial de la región. Su instalación modificó de manera significativa la vida cotidiana y el desarrollo urbano del área. Durante sus años de mayor actividad, la cervecería llegó a emplear a más de 2.000 trabajadores, generando movimiento económico y crecimiento comercial en los alrededores.

Impacto en la zona
El impacto de Bieckert trascendió lo estrictamente productivo. La empresa también tuvo un rol importante en la vida comunitaria y cultural de Llavallol. Entre los espacios más recordados vinculados a la firma se encuentra la Escuela Primaria Nº 4, conocida popularmente como “la Bieckert”, creada para acompañar la educación de los hijos de trabajadores y vecinos de la zona.
Otro de los puntos destacados fue el Teatro Cosmopolita, impulsado con apoyo de la empresa y de sus operarios. Durante décadas funcionó como uno de los principales centros culturales y sociales de la localidad.


Cierre
Sin embargo, el escenario económico cambió con el paso del tiempo. Durante la década de 1990, en medio de reestructuraciones empresariales, cambios en el mercado y el ingreso de nuevas compañías al sector, la histórica planta cerró definitivamente sus puertas.

Desde entonces, el enorme predio permaneció abandonado y se transformó en una postal del pasado industrial de Llavallol. Ahora, con el inicio de la demolición, vecinos de la zona observan con nostalgia cómo desaparece uno de los edificios más representativos de la localidad.



Por el momento, no trascendió oficialmente qué proyecto se desarrollará en el terreno una vez finalizados los trabajos. Mientras tanto, el nombre Bieckert continúa siendo parte de la memoria colectiva de generaciones de vecinos. La fábrica, se la recuerda como símbolo de trabajo, crecimiento e identidad para el distrito.