Fue jefe del pozo
A sus 92 años, este viernes falleció Juan Miguel Wolk más conocido como «el alemán». Fue el Jefe del Pozo de Banfield, uno de los más grandes centros clandestinos de detención durante la última dictadura militar. Por dicho lugar pasaron numerosas víctimas que fueron torturadas y asesinadas.
Por su rol de represor, desde 2016, le tocó cumplir prisión domiciliaria en su vivienda de Punta Mogotes, Mar del Plata. Falleció allí. Frente a su casa había una garita de seguridad de la prefectura. Según transcendió, habría violado su restricción en más de una oportunidad.
La Noche de los Lápices es el nombre que se le dio a uno de los hechos más tristes de la historia argentina. Se secuestraron miles de personas que habían sido marcadas como opositoras al régimen. Las desaparecieron. No se volvió a saber más nada de ellos. Muchas fueron a parar al Pozo de Banfield, centro que se ocultaba tras la fachada de una simple casa. La suerte de los detenidos dependía de el alemán Wolk.

EL ALEMÁN WOLK POST DICTADURA
Fue posterior a los gobiernos militares que Alfonsín, ya en el poder, se encausó en querer juzgarlos a todos. En dichos procesos memorables, Wolk fue sentenciado a prisión perpetua por haber sido encontrado como el responsable del pozo de Banfield. La pena de la cadena perpetua en Argentina es de 25 años. No llegó a cumplirlos todos dado que por presión de la cúpula militar, el gobierno promulgó años después las leyes de obediencia debida y punto final.

Cumplió condena en Ezeiza hasta que en 2016 le otorgaron el beneficio de prisión preventiva dado los riesgos de salud que padecía, cosa que fue cierta. No obstante, en un momento simuló su muerte para no presentarse ante el tribunal de los Juicios de la Verdad, en La Plata. Según se sabe, estando con prisión domiciliaria, la cuál violaba recurrentemente, también cobraba un sueldo como comisario retirado.