Dos hombres y una mujer, todos de nacionalidad boliviana, fueron imputados tras el operativo antidrogas del lunes, acusados de haber ingresado a Chubut droga proveniente del norte del país. La mujer recuperó la libertad, pero la escena tuvo un giro inesperado: dijo que no tenía dinero para regresar a Buenos Aires y pidió que le prestaran una parte del efectivo que había sido secuestrado en el operativo. El planteo fue rechazado.
Según publica el Diario La Jornada de Chubut, El juez federal Guido Otranto declaró legal la detención de dos hombres y una mujer, todos de nacionalidad boliviana, arrestados el 17 de febrero en operativos simultáneos realizados en el Módulo Norte de Comodoro Rivadavia y en el Aeropuerto de Puerto Madryn. Al mismo tiempo, fijó un plazo de investigación de seis meses, que vencerá el 19 de agosto.
Para dos de los imputados dispuso 90 días de prisión preventiva. En uno de los casos pesó la reincidencia; en el otro, lo que el magistrado describió como un “alto grado de certeza” respecto del riesgo de fuga.
La mujer recuperó la libertad y pidió el dinero secuestrado para volver a Buenos Aires
La única mujer, considerada partícipe secundaria, recuperó la libertad, aunque deberá presentarse una vez por semana ante la autoridad que se le asigne. Fue entonces cuando la audiencia tomó un giro inesperado: la Defensa Pública expuso que la mujer no contaba con dinero, tarjetas de crédito ni recursos para regresar a su domicilio en la Provincia de Buenos Aires. Frente a ese escenario, pidió un préstamo con parte del dinero secuestrado en el allanamiento. La respuesta fue negativa.
La audiencia virtual encabezada por el juez federal
La audiencia de control de detención se desarrolló con la distancia física que imponen estos tiempos y la cercanía tensa que generan las acusaciones graves. El juez Guido Otranto encabezó la sesión por videoconferencia. De un lado, la auxiliar de la Unidad Fiscal Federal de Comodoro, Marcela Bourquet; del otro, Sergio Oribones, de la Defensa Pública, asistiendo a los acusados que siguieron la audiencia desde Trelew y, en uno de los casos, también de manera presencial.

La imputación es concreta: tráfico y comercialización de droga, agravados por la cantidad de personas intervinientes. S.E.E. y A.R.P. fueron señalados como coautores. R.R.M., en cambio, quedó encuadrada como partícipe secundaria. Tres roles distintos dentro de una misma trama.
En esa trama aparece Ingeniero Budge como punto de partida. El primer acusado, con antecedentes y en libertad desde 2025, había comenzado a moverse con frecuencia desde mayo: viajes a Salta, a Jujuy, cruces hacia Bolivia por pasos no autorizados. Después, el regreso al sur: Puerto Madryn, Comodoro Rivadavia. Un mapa que, visto sobre la mesa de un despacho judicial, parece una línea que va y viene entre el norte y la Patagonia.

El vínculo con A.R.P. se ubica en Comodoro. Según la investigación, éste lo visitó en un alojamiento de Kilómetro 14 a bordo de una camioneta Toyota Hilux. Hubo encuentros en dos estaciones de servicio —la Axion de Kilómetro 8 y Eureka, en el acceso al casco céntrico—, escenas aparentemente rutinarias que empezaron a cobrar sentido a partir de una denuncia anónima. A veces, las historias grandes empiezan así: con un dato breve, casi susurrado.
S.E. continuó con sus viajes al norte y llegó incluso a Salvador Mazza, en la frontera, desde donde habría regresado en octubre. Meses después, la secuencia desembocó en el Aeropuerto de Puerto Madryn.
Allí, a las 9.45, cuando estaban a punto de abordar un vuelo de Flybondi con destino a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, S.E. y R.M. fueron interceptados por personal de Seguridad Aeroportuaria. Viajaban juntos, aunque habían comprado los pasajes por separado. En poder del hombre se encontraron 167.800 pesos. En su domicilio bonaerense se secuestraron tres celulares. A su acompañante le incautaron 96.600 pesos, 541 dólares y otros 3 millones de pesos ocultos en un tupper que llevaba entre sus pertenencias.
Detención en el Aeropuerto de Puerto Madryn con dinero oculto
En cuanto al procedimiento realizado en el acceso a Comodoro Rivadavia, en el kilómetro 1812 de la Ruta 3, A.P. intentó ingresar a la ciudad a las 3 de la madrugada proveniente de Puerto Madryn. Durante la requisa, los canes especializados marcaron positivo para narcóticos. En el vehículo se halló poco más de un kilo de cocaína oculto en la puerta trasera derecha, además de 16.410 dólares y un teléfono celular en la puerta delantera.


De manera paralela, en un allanamiento domiciliario en Pablo Nogués (Buenos Aires), se secuestraron dos escritos con anotaciones. A.P. permanece alojado en el Pabellón 7 de la Alcaidía Policial.
El Ministerio Público Fiscal diferenció las situaciones procesales de S.E. y A.P. y solicitó medidas de coerción. En el caso de S.E., se destacó su disponibilidad económica y su “habilidad” para eludir controles migratorios, además de sus antecedentes: fue condenado a diez años de prisión como autor en guarda de precursores químicos en concurso real con comercio de drogas y es reincidente.
En cuanto a R.M., la Fiscalía solicitó su “inmediata libertad”, con la obligación de presentarse semanalmente ante la Comisaría de Lomas de Zamora, conforme a su jurisdicción.