Se llevó a cabo un mitin
Los sindicalistas de Lomas alzaron la voz. Puntualmente fue el Sindicato de Empleados de Comercio de Lomas de Zamora el que volvió a manifestar su rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional. Ocurrió durante el marco de una jornada de formación sindical que reunió a delegados y militantes de toda la región.
Durante el encuentro, se debatieron los alcances de las modificaciones en materia laboral, que desde el gremio consideran un claro retroceso en derechos adquiridos. La actividad tuvo un doble objetivo: por un lado, fortalecer la capacitación de los representantes en sus espacios de trabajo; por otro, generar un ámbito de análisis político y sindical frente a los cambios en la legislación.

En ese sentido, los participantes coincidieron en que las nuevas medidas afectan principios básicos del derecho laboral, entre ellos la progresividad de los derechos garantizada por la Constitución Nacional.
El secretario general del gremio, Rubén Crosta, encabezó la apertura con un discurso crítico hacia la iniciativa oficial. Según planteó, la reforma no apunta a generar empleo genuino, sino a flexibilizar las condiciones laborales. En esa línea, advirtió que las modificaciones facilitarían los despidos y reducirían costos para los empleadores, cuestionando además el rol del Estado en ese esquema.
SINDICALISTAS Y LA REFORMA: EL ANÁLISIS TÉCNICO
Durante la jornada, el abogado del sindicato, Ricardo Esparís, brindó un análisis técnico sobre los puntos más sensibles de la reforma. Entre ellos, mencionó los cambios en las indemnizaciones, la posibilidad de incorporar pagos en especie, la implementación de sistemas como el banco de horas y la ampliación de la jornada laboral.

Uno de los aspectos que generó mayor preocupación entre los delegados fue el impacto sobre la actividad sindical. En particular, se cuestionaron posibles limitaciones a la organización en los lugares de trabajo, como la necesidad de autorización previa para realizar asambleas y la eventual judicialización de determinadas medidas gremiales.
La jornada concluyó con un reconocimiento colectivo a los trabajadores que sufrieron persecución por su compromiso gremial. Fue un acto de memoria histórica y defensa de los derechos laborales.