La indemnización por despido volverá al centro del debate laboral tras la media sanción de la Reforma Laboral en la Cámara de Diputados. El punto clave es claro: si la ley se aprueba definitivamente, el nuevo régimen alcanzará a todos los trabajadores, sin importar cuándo hayan sido contratados.
La discusión se intensificó luego de que Diputados diera luz verde al proyecto impulsado por el Gobierno, aunque sin el artículo 44. El texto ahora deberá tratarse en el Senado. Sin embargo, especialistas ya anticipan cómo impactará en los contratos vigentes.
La fecha del despido, el dato determinante
El interrogante principal gira en torno a qué norma regirá la indemnización por despido en los contratos firmados antes de la reforma. Según la doctrina laboral predominante, lo determinante no es la fecha de ingreso del trabajador, sino la fecha en que se produce la desvinculación.
El abogado laboralista Marcelo Aquino explicó a Infobae que la jurisprudencia argentina aplica la ley vigente al momento del despido. En esa línea, el cálculo de la indemnización por despido se realiza bajo el régimen que esté en vigor cuando se extingue el vínculo laboral.
Esto implica que, si la nueva Reforma Laboral entra en vigencia, alcanzará también a empleados contratados bajo la legislación anterior, salvo que se afecten derechos ya incorporados al patrimonio del trabajador.
Derechos adquiridos vs. derechos en expectativa
Uno de los puntos más sensibles del debate es la diferencia entre derechos adquiridos y expectativas.
Un derecho adquirido existe cuando ya se incorporó al patrimonio del trabajador. En cambio, la posibilidad de cobrar una indemnización bajo una ley anterior constituye solo una expectativa hasta que el despido se concreta.
Por eso, si la desvinculación ocurre después de la entrada en vigencia de la nueva norma, la indemnización por despido se calculará según el nuevo esquema. Esta interpretación coincide con antecedentes judiciales y con la postura mayoritaria en el fuero laboral.
Cómo se calculará la indemnización
El proyecto mantiene el criterio central vigente: un mes de sueldo por cada año trabajado, o por la fracción que supere los tres meses.
La base para calcular la indemnización por despido será la mejor remuneración mensual, normal y habitual percibida durante los últimos doce meses. Sin embargo, el texto introduce una aclaración relevante: quedarán excluidos los conceptos que no se cobren todos los meses.
Esto significa que ítems como el aguinaldo o premios extraordinarios no integrarían la base de cálculo. La precisión podría impactar directamente en el monto final que reciba el trabajador.
Qué pasa en caso de fallecimiento o juicio
La iniciativa también contempla una situación especial. Si el trabajador fallece, sus derechohabientes podrán acceder a una compensación equivalente a la que correspondería por despido.
Además, el proyecto incorpora una herramienta para casos judiciales. Cuando una sentencia establezca el pago de una indemnización por despido, el empleador podrá abonarla en cuotas.
El límite previsto es de hasta seis cuotas para grandes empresas y de hasta doce para micro, pequeñas y medianas empresas. El objetivo es facilitar el cumplimiento de los fallos sin generar un impacto financiero inmediato que complique la continuidad de la actividad.
El Gobierno busca unificar el régimen
Desde el Ejecutivo sostienen que la reforma apunta a evitar la coexistencia de dos sistemas distintos. Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, afirmó que la reforma se aplicará a todos los empleos y no solo a los nuevos contratos.
La intención oficial es simplificar el marco normativo y reducir la litigiosidad. Con un único régimen para todos los trabajadores, el Gobierno busca brindar mayor previsibilidad tanto a empleadores como a empleados.
Impacto para trabajadores y empresas
Si el Congreso sanciona la ley sin establecer excepciones, todos los despidos que se produzcan tras su entrada en vigencia quedarán bajo las nuevas reglas. No habrá un doble sistema indemnizatorio.
Esto obliga a las empresas a revisar sus previsiones financieras y a los trabajadores a comprender que el marco legal aplicable dependerá del momento en que ocurra la desvinculación.
El debate sigue abierto, pero la interpretación jurídica dominante es contundente: la ley vigente al momento del despido define el cálculo de la indemnización, más allá de cuándo se haya firmado el contrato.