Un terrible incendio en una vivienda y dos locales dejó a una familia «con lo puesto»: los vecinos lanzaron una campaña solidaria
Una familia de Villa Albertina atraviesa una situación crítica tras un incendio que, en cuestión de horas, destruyó su vivienda, dos locales comerciales y prácticamente todas sus pertenencias. El siniestro ocurrió el lunes 29 de diciembre, alrededor de las 6 de la mañana, en un inmueble ubicado sobre la avenida Martín Rodríguez al 1900, entre Olivos y Fournier. En el lugar funcionaban un local de electricidad y un cotillón, además de la vivienda familiar en la planta superior.
En diálogo con Lomas Conectado, Karen, vecina de los damnificados, reconstruyó cómo se desarrollaron los hechos. Según relató, cerca de las 6.30 una ambulancia que circulaba por la zona advirtió la presencia de humo que salía por una de las ventanas del local de electricidad. “Empezó a hacer sonar la sirena y los vecinos de Mario salieron a intentar abrir el portón de lo que era el garaje”, explicó. Al no poder forzarlo, los vecinos cruzaron a la vivienda de María, esposa de Mario, que vive enfrente, y activaron la alarma vecinal instalada semanas atrás para alertarlo.
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Mario, de 75 años, jubilado y con una extensa trayectoria laboral en el barrio, se despertó por los golpes y las alertas. “Entró y quiso abrir la persiana pero no pudo porque allí se había iniciado el fuego y al acercarse a la ventana por el humo casi cae desmayado”, contó Karen. Al intentar subir por las escaleras, la visibilidad era prácticamente nula. En el altillo, su hijo Jonathan se despertó por los gritos y descendió en medio del humo. “Solo atinó a buscar a sus animales arrodillado y a oscuras, tanteando y alzándolos para llevárselos”, relató. Logró rescatarlos casi a todos, excepto a su gato Simba, que murió por intoxicación.
Rápida propagación del fuego
Las primeras dotaciones de bomberos arribaron al lugar, aunque inicialmente una sola no alcanzó para controlar el fuego. Finalmente intervinieron cuatro dotaciones. La situación se agravó porque los locales compartían paredes y almacenaban materiales altamente inflamables. Además, las divisiones internas de la vivienda estaban hechas con durlock, lo que facilitó la propagación de las llamas.

El incendio también alcanzó los vehículos de la familia: una camioneta que Mario cuidaba especialmente y un auto pequeño, que se incendiaron cuando el fuego llegó al medidor trifásico y a los neumáticos. Las máquinas y herramientas de trabajo del local, acumuladas tras años de oficio como matricero y electricista, quedaron completamente destruidas.
De acuerdo a las vecinos, las pérdidas fueron totales. Hasta el momento, el municipio no realizó una evaluación estructural de los cimientos, por lo que aguardan la visita de un profesional. Mientras tanto, los damnificados se alojan en la casa de una familiar y se turnan para vigilar lo que quedó del inmueble durante la noche, ante el temor de saqueos. “Perdieron sus dos vehículos, las herramientas, el negocio, el cotillón y la casa. Se quedaron solo con lo puesto”, concluyó Karen.
Colecta solidaria
Ante esta situación, comenzaron a organizarse distintas acciones solidarias para asistir a los afectados. Actualmente, se reciben donaciones de alimentos, artículos de limpieza, ropa, calzado y también aportes económicos. En cuanto a vestimenta, se informó que se necesitan calzado en talles 38, 39 y 41; remeras talles L y XL; y pantalones talles 40, 44 y 46.

Las donaciones pueden acercarse a los domicilios ubicados en Martín Rodríguez 1963 y 1967, donde residen las sobrinas de Mario, propietario de la vivienda incendiada. Quienes deseen colaborar de manera económica pueden hacerlo mediante transferencia al alias Mario.pozo.ayuda.mp, correspondiente a una cuenta a nombre de Verónica Paola Quintana. Además, la familia puso a disposición el número 1136126730 para quienes necesiten comunicarse directamente.
En diálogo con Lomas Conectado, una vecina del barrio expresó: “Ayuden por favor, son mis vecinos, gente de bien, trabajadora y con hijos estudiosos buscando su futuro. Esta familia realmente sí merece la colaboración”.