En la antesala de Año Nuevo y en medio de temperaturas extremas, un corte masivo de energía eléctrica dejó sin servicio a decenas de miles de usuarios del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). El episodio ocurrió durante la noche, cuando la demanda alcanzó niveles críticos y el sistema volvió a mostrar signos de colapso.
El apagón se produjo pasadas las 22:00 del martes, tras una jornada sofocante en la que el termómetro se mantuvo por encima de los 30 grados. Según el monitoreo en tiempo real del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), la interrupción del servicio afectó a barrios de la Ciudad de Buenos Aires y a varias localidades del sur del Conurbano bonaerense, bajo el área de concesión de Edesur.
Varias horas después del inicio del corte, la empresa distribuidora emitió un comunicado para explicar el origen de la falla. “Una falla en la Subestación Bosques generó una afectación que alcanza a diferentes subestaciones de Capital Federal y el Conurbano”, señalaron desde Edesur a través de su cuenta oficial en la red social X. Además, indicaron que equipos técnicos se encontraban trabajando en la zona y que el suministro sería restablecido de manera gradual, sin precisar horarios.
Cerca de las 4 de la madrugada, la compañía informó que más del 50% de los clientes afectados ya había recuperado el servicio. No obstante, en paralelo, el sitio oficial de seguimiento indicaba que aún había 952.036 usuarios sin suministro eléctrico, una cifra que contrastó con los datos difundidos por la empresa.
Con el correr de las horas, el número de damnificados comenzó a reducirse. A las 5 de la mañana se registraban 35.784 usuarios sin luz, y se estimaba que en la mayoría de las zonas afectadas el servicio se normalizaría antes de las 10:00. A las 7, el total de usuarios sin suministro eléctrico descendía a 30.255.
El corte se produjo en un contexto especialmente crítico, con pronósticos que anticipaban temperaturas cercanas a los 40 grados para el miércoles. En ese escenario, vecinos de distintos puntos del AMBA volvieron a expresar su malestar por la reiteración de fallas en el servicio eléctrico, en un marco de aumentos tarifarios y de creciente demanda energética durante los picos de calor.