La billetera virtual ofrece condiciones diferentes según el perfil de cada usuario. Una simulación difundida públicamente mostró un interés equivalente al 776% anual, mientras crece la cantidad de personas con dificultades para pagar los créditos otorgados por empresas no bancarias.
Mercado Pago quedó en el centro de fuertes cuestionamientos por las elevadas tasas que aplica en algunos de los préstamos ofrecidos desde su aplicación.
Las condiciones no son iguales para todos. La plataforma analiza el comportamiento financiero y el riesgo crediticio de cada cuenta antes de determinar cuánto dinero presta, en qué plazo y con qué interés.
Este sistema puede generar diferencias enormes entre usuarios. Las personas consideradas más confiables reciben tasas relativamente menores, mientras que quienes tienen ingresos inestables, antecedentes de atrasos o un perfil financiero más vulnerable pueden terminar pagando costos mucho más altos.
La consecuencia es profundamente cuestionable: quienes tienen mayores dificultades económicas pueden recibir los préstamos más caros y, por lo tanto, más difíciles de devolver.
Casi $80.000 por utilizar $436.000 durante 28 días
Uno de los casos que volvió a instalar la polémica fue expuesto por el periodista Ernesto Tenembaum durante su programa en Radio Con Vos.
Una integrante de la producción simuló un préstamo de $436.000 a devolver en un único pago de aproximadamente $515.000 después de 28 días.
En términos concretos, la usuaria debía pagar cerca de $79.000 de interés por menos de un mes. Eso representa un costo directo del 18,1% durante ese período.
Tenembaum sostuvo que la operación equivalía a una tasa anual cercana al 765%. El cálculo resulta correcto en términos generales: al proyectar y capitalizar ese costo durante un año, la tasa efectiva anual equivalente alcanza aproximadamente el 776,5%.
Esto no significa que la persona deba devolver siete veces el préstamo en 28 días. Significa que el costo mensual es tan elevado que, expresado como tasa efectiva anual, se acerca al 800%.
La cifra, por lo tanto, no fue una exageración del periodista.
Tasas diferentes para el mismo tipo de préstamo
Durante el mismo programa se comparó aquella propuesta con una simulación realizada desde la cuenta de la periodista María O’Donnell, quien habría recibido una tasa cercana al 125% anual.
La diferencia muestra cómo dos personas pueden acceder a condiciones completamente distintas dentro de la misma plataforma.
Mercado Pago explica que las ofertas se determinan de manera personalizada según el riesgo de cada usuario. Sin embargo, el cuestionamiento apunta precisamente a esa lógica.
Si una persona es considerada más propensa a atrasarse, la plataforma puede cobrarle una tasa mayor. Pero esa tasa aumenta el valor de la cuota y termina elevando todavía más la posibilidad de que no pueda pagar.
El mecanismo pretende compensar el riesgo, pero también puede profundizarlo.
No existen elementos suficientes para afirmar que Mercado Pago siempre cobra más a las personas de menores ingresos. Sin embargo, los casos difundidos demuestran que puede ofrecer préstamos con costos extraordinariamente altos y diferencias muy marcadas entre usuarios.
Morosidad récord en los créditos no bancarios
El problema no se limita a casos individuales.
El último informe del Banco Central sobre proveedores no financieros de crédito indicó que la irregularidad de los préstamos personales alcanzó el 34,1% en febrero de 2026. Esto significa que aproximadamente uno de cada tres pesos prestados presentaba atrasos o problemas de pago.
La irregularidad total de las carteras de estas empresas llegó al 26,9%, casi diez puntos porcentuales más que seis meses antes.
El mismo informe señaló que la Tasa Nominal Anual promedio aplicada por los proveedores no financieros en préstamos personales fue del 144%. Esa cifra ya representa un costo elevado, pero queda muy por debajo de algunas ofertas particulares difundidas públicamente.
La comparación debe realizarse con precaución porque una TNA y una tasa efectiva anual no miden exactamente lo mismo. De todos modos, pagar un 18,1% por utilizar dinero durante solo 28 días refleja un financiamiento extremadamente costoso.
Créditos para cubrir gastos básicos
La facilidad de obtener dinero desde el teléfono es uno de los principales atractivos de estas plataformas.
Mercado Pago promociona préstamos que pueden acreditarse rápidamente y, en el caso de determinadas líneas para negocios, devolverlos en plazos tan cortos como 28 días.
El problema aparece cuando estos créditos no se utilizan para financiar una inversión, sino para afrontar gastos cotidianos.
Cada vez más personas recurren al endeudamiento para comprar alimentos, pagar servicios, cubrir el alquiler o cancelar otras deudas. El préstamo resuelve temporalmente la falta de dinero, pero compromete los ingresos del mes siguiente.
Cuando la cuota resulta demasiado alta, el usuario puede verse obligado a pedir otro préstamo, refinanciar la deuda o dejar de pagar otros gastos esenciales.
La rapidez de la aplicación facilita el acceso, pero no garantiza que el crédito sea sostenible.
¿Son tasas usurarias?
Desde una perspectiva social y económica, una tasa efectiva anual cercana al 800% puede calificarse como usuraria o profundamente desproporcionada.
Desde el punto de vista estrictamente jurídico, determinar si un préstamo constituye usura o contiene condiciones abusivas requiere analizar el contrato particular y, eventualmente, una resolución judicial.
Sin embargo, que la tasa esté informada antes de aceptar no impide cuestionarla.
Una persona que necesita dinero con urgencia no negocia en igualdad de condiciones con una empresa que fija unilateralmente el monto, el plazo y los intereses.
Mercado Pago puede sostener que cada usuario conoce cuánto recibirá y cuánto deberá devolver. Pero la transparencia formal no vuelve razonable cualquier porcentaje.
Informar una condición abusiva no necesariamente deja de hacerla abusiva.
Un negocio basado en el perfil más vulnerable
Mercado Pago facilitó el acceso a pagos digitales y herramientas financieras para millones de personas y pequeños comercios.
Pero la inclusión financiera no puede consistir solamente en permitir que cualquiera solicite dinero desde una aplicación.
También debería ofrecer condiciones que puedan pagarse sin empujar al usuario hacia el sobreendeudamiento.
El caso difundido por Tenembaum confirma que existen ofertas con costos cercanos al 800% anual. Los datos del Banco Central, al mismo tiempo, muestran que la morosidad de los préstamos personales no bancarios ya supera el 34%.
Ambas situaciones están relacionadas.
Las tasas más altas recaen sobre quienes son considerados más riesgosos. Pero si el costo del préstamo vuelve impagable la cuota, la empresa no está solamente cubriéndose frente al riesgo: también está contribuyendo a generarlo.
La discusión, entonces, no se reduce a si el porcentaje fue bien calculado.
La pregunta central es hasta qué punto una billetera virtual puede cobrar intereses extraordinarios a personas que recurren al crédito porque sus ingresos ya no alcanzan.
Cuando una plataforma presta dinero durante 28 días y exige casi un 20% adicional, difícilmente pueda hablarse solamente de innovación o inclusión financiera.
Para quienes quedan atrapados en esas condiciones, se parece mucho más a hacer negocio con la necesidad.