La justicia los buscaba desde septiembre de 2025
Entre las novedades policiales más destacadas se encuentra claramente esta. Dos estafadores de Temperley, luego de concretar sus ilícitos se dieron a la fuga. Permanecieron ocultos 10 largos meses. Finalmente, la justicia logró dar con el paradero de ellos. Fueron detenidos.
Estaban relacionados con una concesionaria de autos fraudulenta. Un negocio mega millonario basado en romperle los sueños a la gente y robarles su dinero. Prometían autos que luego, nunca entregaban. Los reos fueron atrapados por separado: uno en un country de José C. Paz y otro en Ituzaingó.

Lo paradójico de todo es que con tanto dinero y con el peso de la ley encima, siguiéndole los pasos, los malandras no se escaparon como quizás uno se imaginaría, al caribe o algún punto remoto. Ni siquiera salieron de la Provincia de Buenos Aires e incluso dentro de la misma, solo se mudaron de zona, quedándose dentro del conurbano. Cambiaron la zona sur por la oeste. Eso fue todo. Sin embargo a las autoridades les costó 10 largos meses encontrarlos.
ESTAFADORES DE TEMPERLEY ATRAPADOS EN ZONA OESTE
Si quizás estás pensando que, las no-entregas a los compradores de autos se debieron a malos entendidos, burocracias o fallas en los papeleríos, estás equivocado. La justicia los imputa nada más ni nada menos que por al menos, 26 casos de estafa. Esto deja claro que tenían un modus operandi que llevan adelante con la más grande impunidad y descaro prometiendo vehículos que no tenían. El objetivo era quedarse con el dinero de los clientes y luego, poner excusa sobre excusa.
No eran simples vendedores. Se trataba, en el caso de Lucas Vedoba, de ser el mismo gerente de la concesionaria. Por su parte, el otro detenido, Hernán De Campo era jefe de ventas. Ambos con altos cargos jerárquicos que daban cuenta de que todo estaba orquestado para el mal. Lisa y llanamente una estafa, planeada y concebida como tal.

La agencia Vi-Lion de la Avenida Hipólito Yrigoyen y Garibaldi, fue poniéndose en el radar de la justicia debido a cada vez, más casos de denuncia por parte de compradores. Todos decían lo mismo: «no me entregan el auto». El trabajo investigativo que permitió la detención estuvo a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N°8 de Lomas, con el fiscal Jorge Griego a la cabeza.