Ahora, una calle de Parque Barón llevará su nombre
A 50 años de la última dictadura militar, Lomas de Zamora demuestra que no se olvida de los suyos. Homenajearon a Luis Alberto Torres, un ferroviario desaparecido en aquellos años. Intentaron borrarlo del plano físico, no obstante, permanece en el recuerdo de su barrio y ahora lo hará de manera permanente, porque inauguraron una esquina que lleva su nombre.
El terrorismo de Estado fue tal que miles de lomenses sufrieron las consecuencias. Torres, fue detenido, torturado y posteriormente desaparecido. Era de Parque Barón. Todos lo conocían, todos lo apreciaban, lo querían. Siempre dispuesto a dar una mano a quién la necesitara, era un gran referente del barrio. En lo que fue la inauguración de su calle, estuvo presente gran parte de la comunidad: su familia, alumnos de la Escuela N°31, autoridades y artistas.

Esta es una sencilla forma de no dejar que el olvido se trague a quiénes hicieron titánicas labores por mejorar el bienestar de la comunidad lomense. Esta inauguración forma parte del proyecto «Esquinas por la Memoria» que impulsa la municipalidad.
QUIÉN ERA ALBERTO TORRES, EL LOMENSE FERROVIARIO DESAPARECIDO
Era lisa y llanamente un trabajador ferroviario. De oficio electricista, trabajaba en los trenes de la Línea General San Martín, que une Retiro con gran parte de la zona norte. Pero antes de destacarse por su oficio, destacaba por ser un buen vecino y compañero de trabajo. Estaba siempre presente en las asambleas que buscaban mejorar las condiciones laborales de los trabajadores. Siempre interpelado por una realidad comunitaria y colectiva.

En el año 1952 fue cuando comenzó a trabajar en el San Martín. Así lo hizo por los siguientes 17 años, cuando la Argentina era otra. Nunca imaginó el horror atroz que se llegara a perpetrar desde el mismo Estado Nacional. En 1969, lo cesantearon, por cuestiones políticas. Luego en 1974 llegaría el momento más crítico: su secuestro y desaparición.
Puntualmente fue el 8 de noviembre. Torres caminaba tranquilamente por las calles de Lomas de Zamora. Lo venían siguiendo. De un momento a otro, las fuerzas de seguridad lo detuvieron como parte de un procedimiento totalmente ilegal y se lo llevaron. Nunca más se supo nada de él.

Tuvieron que pasar 50 años desde aquel nefasto momento en la historia argentina para que se lo rescate del olvido hablando en términos institucionales. La llama de su recuerdo permaneció encendida en la comunidad durante todo este tiempo. Ahora, una esquina lleva su nombre.