Bolivia atraviesa una fuerte crisis política y social con bloqueos en siete departamentos, desabastecimiento y pérdidas económicas millonarias
Bolivia enfrenta una creciente crisis política y social marcada por bloqueos en siete departamentos del país, una situación que ya provoca complicaciones en el abastecimiento de alimentos, combustibles y medicamentos, además de fuertes pérdidas económicas.
Las protestas se intensificaron durante las últimas horas y afectan especialmente a las ciudades de La Paz y El Alto, donde la tensión política mantiene en alerta al Gobierno del presidente Rodrigo Paz Pereira.
Cómo está la situación
Según informó la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), actualmente existen al menos 54 puntos de bloqueo distribuidos principalmente en La Paz, Oruro, Cochabamba y Potosí. También se registran cortes en Santa Cruz, Pando y Chuquisaca. Solo los departamentos de Beni y Tarija mantienen circulación normal.
La crisis en Bolivia comenzó con reclamos impulsados por organizaciones campesinas, mineros, maestros y trabajadores fabriles. Sin embargo, las movilizaciones evolucionaron hacia una presión política más amplia contra el Gobierno nacional.
Con el paso de los días, sectores vinculados al expresidente Evo Morales y distintos grupos sindicales se sumaron a las protestas. Asimismo, comenzaron a exigir la renuncia de Rodrigo Paz Pereira y la convocatoria a elecciones anticipadas.
En este contexto, integrantes de la Central Obrera Boliviana (COB) marcharon por el centro de La Paz hasta las inmediaciones de la plaza Murillo y la Casa Grande del Pueblo, ambas bajo fuerte custodia policial y militar.
Órden de aprehención
Además, el dirigente fabril de Cochabamba, Carlos Gutiérrez, advirtió que las medidas podrían radicalizarse si avanza una eventual detención del secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo.
La tensión aumentó luego de que el fiscal general del Estado, Roger Mariaca, confirmara órdenes de aprehensión contra Argollo. La orden también afectó a otros 24 dirigentes relacionados con las protestas y los bloqueos que afectan distintas rutas del país.
Mientras tanto, el impacto económico comienza a sentirse con fuerza. La Cámara Nacional de Industrias (CNI) aseguró que las pérdidas ya superan los 600 millones de dólares debido a la paralización del transporte, la actividad industrial y las cadenas de suministro.