El conflicto en el subte se intensifica con la liberación de molinetes en la Línea B por el despido de una trabajadora que denunció acoso
El conflicto en el subte suma un nuevo capítulo con la liberación de molinetes en la Línea B, una medida impulsada por trabajadores para reclamar la reincorporación de una empleada despedida tras denunciar acoso sexual. La protesta tendrá lugar este lunes desde las 7:00 en la estación Federico Lacroze.
La acción es encabezada por la Asociación de Trabajadores del Subte y Premetro, junto a un comité integrado por organizaciones sociales, políticas y feministas. El eje del reclamo es la situación de Araceli Pintos, trabajadora desvinculada de la concesionaria Emova.
Reclamo por despido tras denuncia
Desde el gremio aseguran que la trabajadora fue despedida luego de denunciar un caso de acoso sexual ocurrido en su ámbito laboral, presuntamente protagonizado por un efectivo de la Policía de la Ciudad. Además, señalan que posteriormente sufrió situaciones de violencia laboral.
El dirigente Claudio Dellecarbonara afirmó que continuarán las medidas hasta lograr la reincorporación, y calificó el despido como injustificado y discriminatorio.
Liberación de molinetes y posibles escaladas
La modalidad elegida permitirá que los usuarios viajen sin pagar durante la mañana, una estrategia habitual para visibilizar reclamos sin afectar directamente a los pasajeros. Sin embargo, no se descartan nuevas medidas si no hay respuestas por parte de la empresa.
El conflicto en el subte refleja también un reclamo más amplio por mejores condiciones laborales y protocolos efectivos frente a situaciones de violencia de género dentro del sistema de transporte.
La respuesta de la empresa
Desde Emova sostienen que la desvinculación responde a la decisión de no efectivizar a la empleada tras su período de prueba, argumentando incumplimientos en sus tareas. Además, indicaron que se cumplieron todas las instancias previas antes de tomar la medida.
Mientras tanto, el caso ya se encuentra en la Justicia y los trabajadores se mantienen en estado de alerta ante la evolución del conflicto.