La Justicia decretó la quiebra de SanCor tras una deuda de US$120 millones, en medio de una crisis que llevaba años
La quiebra de SanCor fue decretada por la Justicia tras el pedido de la propia cooperativa, que no logró sostener su actividad frente a una deuda acumulada de aproximadamente 120 millones de dólares.
La decisión la tomó el juez Marcelo Gelcich, en un proceso que marca un punto crítico para una de las empresas más emblemáticas de la industria láctea argentina.

Una crisis que se profundizó con los años
La quiebra de SanCor llega después de un prolongado deterioro financiero y productivo. La empresa, que supo liderar el sector, había reducido drásticamente su operación en los últimos años.
De procesar millones de litros diarios, pasó a trabajar con apenas una fracción de su capacidad. Además, enfrentaba salarios impagos y un pasivo que incluía más de 1.500 acreedores.
De gigante cooperativo a colapso financiero
SanCor Cooperativas Unidas Limitada nació en la década de 1930 como una unión de cooperativas de Santa Fe y Córdoba. Durante décadas fue un símbolo de la producción nacional y del modelo cooperativo.
Sin embargo, en los últimos años atravesó ventas de activos, cierre de plantas y una fuerte reducción de personal, lo que evidenció la gravedad de su situación.
Falta de inversores y plan fallido
Uno de los factores determinantes en la quiebra de SanCor fue la imposibilidad de cumplir con un plan de pagos y la falta de inversores que permitieran sostener la operación.
El pedido de quiebra presentado por la propia firma reflejó la falta de alternativas para revertir la crisis, que se arrastraba desde hacía años.
Impacto en el sector lácteo
El colapso de la cooperativa genera incertidumbre en toda la cadena productiva, desde productores hasta trabajadores, y abre interrogantes sobre el futuro de sus activos y marcas.
La caída de SanCor marca el cierre de una etapa en la industria láctea argentina, donde supo ser un actor central durante décadas.