Las amenazas de Irán a Argentina fueron relativizadas por el Gobierno nacional, que buscó bajar la tensión tras la difusión de un artículo publicado por el diario Teheran Times en medio del conflicto en Medio Oriente.
Según fuentes oficiales, el contenido del texto, que cuestiona al presidente Javier Milei, no necesariamente refleja una postura formal del régimen iraní, sino que responde a una interpretación del medio. En ese marco, desde la Casa Rosada intentaron llevar calma y evitar una escalada discursiva.
Alineamiento internacional y contexto de tensión
Pese a minimizar el impacto de las publicaciones, el Ejecutivo reafirmó su alineamiento con Estados Unidos, especialmente con el liderazgo republicano de Donald Trump, y reconoció que existe una tensión latente con Irán.
En ese sentido, desde el oficialismo recordaron los antecedentes de ataques en territorio argentino y señalaron que el vínculo con el país asiático sigue atravesado por ese contexto. Aun así, insistieron en que las amenazas de Irán a Argentina deben analizarse con cautela y sin sobredimensionar el contenido periodístico.
Diferencias internas y cruce con Wolff
Las declaraciones también dejaron en evidencia diferencias dentro del arco político. Mientras el presidente Milei sostuvo días atrás que no dará “ni un paso atrás” frente a Irán, desde su entorno aclararon que ese mensaje se enmarca en una postura ideológica más amplia.
La distancia más clara se marcó con el legislador porteño Waldo Wolff, quien aseguró que Argentina ya se encuentra en guerra con Irán. Desde el Gobierno rechazaron esa definición y explicaron que un conflicto bélico implica decisiones formales, como una declaración del Congreso o el despliegue de tropas, escenarios que hoy no están en consideración.
“Hablar de guerra requiere actos concretos del Estado que no están ocurriendo”, explicaron desde el entorno presidencial, en un intento por diferenciarse de posiciones más extremas.
Rumores sobre un posible despliegue
En paralelo, el canciller Pablo Quirno no descartó completamente la posibilidad de enviar buques de la Armada a la zona de conflicto, aunque aclaró que se trata de versiones que circularon recientemente.
Algunos sectores ponen en duda la capacidad operativa del país para avanzar con una medida de ese tipo, lo que refuerza la postura oficial de mantener prudencia ante un escenario internacional complejo.
De este modo, mientras crecen las tensiones globales, el Gobierno busca equilibrar su discurso: sostiene su posicionamiento internacional, pero intenta desactivar una escalada directa en torno a las amenazas de Irán a Argentina.