La tasa de interés en Argentina tiene poco margen para seguir bajando en el corto plazo. Así lo advirtió un informe de la Fundación Mediterránea, que señaló que la persistencia de la inflación y el contexto financiero limitan cualquier reducción adicional.
El estudio, elaborado por el economista Maximiliano Gutiérrez, estima que la inflación del primer trimestre se ubicará entre el 2,5% y el 2,6%. Este escenario obliga a mantener rendimientos positivos en pesos para evitar que los ahorristas busquen refugio en el dólar.
Factores que frenan una baja de tasas
Según el informe, la dinámica actual del sistema financiero genera volatilidad en los rendimientos. Esto ocurre porque conviven dos fuerzas opuestas: un Banco Central que expande la cantidad de pesos al comprar divisas y un Tesoro que absorbe liquidez mediante colocaciones de deuda.
Esta combinación introduce incertidumbre en el mercado y termina elevando el piso de la tasa de interés en Argentina, ya que los inversores exigen mayores rendimientos frente a un contexto menos previsible.
Además, el trabajo señala que las condiciones externas tampoco ayudan a pensar en una baja de tasas. La tasa libre de riesgo de Estados Unidos, las expectativas de devaluación y el riesgo país —ubicado cerca de los 550 puntos básicos— siguen condicionando las decisiones de política monetaria.
El riesgo de una dolarización de carteras
El informe advierte que una reducción prematura de la tasa de interés en Argentina podría generar una salida de los inversores hacia el dólar.
Por ese motivo, el Gobierno busca mantener rendimientos reales positivos para preservar la demanda de instrumentos en pesos y evitar presiones cambiarias.
La dinámica de las licitaciones del Tesoro también juega un papel clave. Cuando el Estado logra refinanciar más del 100% de sus vencimientos, absorbe liquidez del mercado y presiona al alza las tasas de corto plazo.
Durante febrero, la tasa de caución —indicador del costo del dinero a muy corto plazo— llegó a alcanzar picos cercanos al 42% anual antes de estabilizarse.
Inflación y política monetaria
La persistencia de la inflación continúa siendo el principal límite para una baja de tasas. Según el análisis, el margen para reducir los rendimientos nominales es reducido mientras el proceso inflacionario no muestre una desaceleración clara y sostenida.
En este contexto, el informe anticipa que la política monetaria seguirá siendo estricta en los próximos meses, hasta que se confirme un cambio más sólido en la tendencia de los precios.