Dos hombres estafaron a un comercio con un comprobante trucho de Mercado Pago: «Devolveme las zapatillas. Sos un atrevido’”
Una estafa con un comprobante de transferencia falsa se registró este sábado, pasadas las 19.30, en un local de calzado ubicado en Bragado, entre Guaminí y Montiel, en Barrio Tongui. Según quedó registrado en las cámaras de seguridad, dos hombres ingresaron al negocio y simularon una compra para concretar el engaño.
Según trascendió, ambos sujetos pidieron un par de zapatillas cada uno y un par de medias. Tras probarse el calzado, se lo dejaron puesto. Cuando llegó el momento de pagar, solicitaron abonar por transferencia. Ahí comienza la estafa.
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Modus operandi
El método utilizado se basa en la distracción. Mientras uno de los individuos simula realizar la transferencia, posiblemente en una falsa app o editando un comprobante, el otro busca desviar la atención de la vendedora con chistes, pedidos de rebaja o consultando por más productos. Según se puede ver en el video, ambos se ubicaban de manera que uno siempre quedara delante de quien supuestamente estaba realizando el pago.
Cuando la operación falsa termina, uno de los hombres sale del local, mientras el otro le muestra rápidamente a la vendedora un comprobante. Para poder huir del lugar, se justifica diciendo: “Vuelo porque me tengo que ir”. Sin embargo, la empleada lo detiene al advertir que el pago no había ingresado.

En ese momento, dos vendedoras intentan localizar al sujeto que había salido del negocio para exigir que devolviera la mercadería que llevaba puesta. Mientras tanto, la dueña del local trataba de impedir que el otro se retirara sin abonar. En medio de una actuación para simular un supuesto error en la transferencia, uno de los hombres devolvió un par de zapatillas.
Sin embargo, con total descaro, el otro reaccionó de manera agresiva. Según el video, respondió: “Mercado trucho es el que tenés vos, que estás vendiendo zapatillas de La Salada”, a modo de evadir la acusación. Y se marchó diciendo: “Vamos, ya le va a llegar”, en una actitud de enojo, claramente fingida para encubrir la estafa.
La mujer, indignada porque ya le había pasado antes, le gritaba: «Devolveme las zapatillas. Sos un atrevido’”. Mientras tanto, desde el comercio intentaban comunicarse con la policía.