Cuatro cámaras de empresas de colectivos del AMBA advirtieron que van a reducir a la mitad los servicios nocturnos de 104 líneas de jurisdicción nacional, entre las 22 y las 5, a partir de la noche del lunes 19 de octubre. Y avisaron que, si en la reunión del martes 20 no llegan a un acuerdo con el Gobierno nacional, preparan un paro total desde la medianoche del miércoles 21.
En la lista están el 51, el 79, el 164 y el 188, las cuatro líneas nacionales que recorren Lomas de Zamora y partidos de sur.
El listado de líneas mencionadas en la advertencia empresarial incluye a la 1, 2, 8, 9, 10, 15, 17, 19, 20, 21, 22, 24, 28, 29, 31, 32, 33, 37, 41, 45, 46, 49, 51, 53, 55, 56, 57, 59, 60, 63, 67, 70, 71, 74, 75, 78, 79, 80, 85, 86, 87, 88, 91, 92, 93, 95, 96, 97, 98, 100, 101, 103, 105, 110, 111, 113, 114, 117, 119, 123, 124, 126, 127, 128, 129, 130, 133, 134, 135, 136, 140, 143, 145, 146, 148, 150, 152, 153, 154, 158, 159, 160, 161, 163, 164, 166, 168, 169, 172, 174, 176, 177, 178, 179, 180, 181, 182, 184, 185, 188, 193, 194 y 195. La inclusión en esta nómina no confirma que todas las empresas adhieran ni que el recorte se aplique de manera uniforme en todos sus ramales.
Las líneas provinciales y comunales que circulan por el distrito no figuran: no dependen de Nación y no forman parte del reclamo.
Quiénes lo anuncian y qué reclaman
El anuncio lo firman la Cámara Empresaria del Autotransporte de Pasajeros (CEAP), la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires (CETUBA), la Cámara del Transporte de la Provincia de Buenos Aires (CTPBA) y la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de General Sarmiento (CEUTUPBA). La voz pública del reclamo es Marcelo Pasciuto, de CETUBA, la cámara del grupo DOTA, el mayor operador de colectivos del AMBA.
Sostienen que entre junio y octubre el Gobierno sobreestimó en 40.000 millones de pesos lo que las empresas iban a recaudar, y que por eso los subsidios no alcanzan. Según La Nación, la deuda total que reclaman las cámaras del AMBA por compensaciones tarifarias llega a 128.000 millones.
El otro argumento es el boleto. En las líneas nacionales el pasaje mínimo está congelado en 742,81 pesos desde mayo. Una línea que solo circula por la Ciudad cobra 920,48, y una provincial, 1.215,09. Según cálculos del sector publicados por BAE Negocios, el costo real de transportar a un pasajero es de 2.494,13 pesos.
El Gobierno, con dos versiones
La reunión entre las cámaras y la Secretaría de Transporte de la Nación es el martes 20 a las 9 de la mañana.
Sobre la deuda, la postura oficial salió publicada de dos maneras distintas el mismo lunes. Según El Destape, la Secretaría de Transporte sostiene que “Nación está al día con los pagos” y que lo que se revisa son diferencias de cálculo. Según La Nación, fuentes oficiales reconocen la deuda y lo que queda por acordar es cómo pagarla, con una propuesta en ocho cuotas.
Tampoco hay unanimidad entre las empresas. Las cuatro cámaras que amenazan son cuatro de las cinco principales del AMBA. Un representante de la quinta, que no adhiere, le dijo a El Destape que la medida la impulsa DOTA para forzar un aumento de tarifas, y que la Secretaría ya se comprometió a ajustar los subsidios a fin de mes.
Lo que dice la norma
Las frecuencias de cada línea no las decide la empresa: están fijadas en el permiso que le otorga el Estado para explotar el recorrido. Por eso una reducción del servicio no se oficializa con ninguna resolución. Si ocurre, es un incumplimiento.
El decreto 1395 de 1998 establece multas de 500 a 15.000 boletos mínimos por no cumplir las frecuencias, de día o de noche. Con el boleto nacional actual, eso equivale a entre 371.405 y 11.142.150 pesos por infracción. Si la interrupción dura cinco días seguidos o diez alternados en un año, se considera abandono del servicio, y la reiteración habilita a quitarle la línea a la empresa.
En abril pasó lo mismo
No es la primera vez en el año. En abril, las empresas redujeron frecuencias con el mismo argumento de la deuda de subsidios, que entonces calculaban en 120.000 millones de pesos. La Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) labró actas de infracción y la Secretaría de Transporte advirtió que podía aplicar la figura de abandono del servicio.
Hubo reuniones con las cámaras, el Gobierno se comprometió a adelantar parte de los pagos y el servicio volvió a la normalidad.
Seis meses después, el reclamo es casi el mismo, lo encabeza el mismo grupo empresario y la negociación se define, otra vez, en una reunión.