La ley del más fuerte
La justicia civil a flor de piel en Lanús. En menos de cuarenta y ocho horas hubo dos episodios con el mismo denominador común: vecinos que intervinieron por su cuenta. Son distintos entre sí y conviene contarlos por separado, porque lo que pasó en cada uno no es lo mismo.
Caso 1 – Villa Obrera: lo redujeron a golpes
Ocurrió el miércoles 16 en la esquina de avenida Eva Perón y Fray Mamerto Esquiú, en Villa Obrera, Lanús Este. Un hombre de 26 años circulaba en su moto, una Corven Mirage, cuando dos personas en otra moto se le acercaron para robársela.
Vecinos y transeúntes que estaban en el lugar intervinieron de inmediato. Uno de los asaltantes logró escapar en la moto en la que habían llegado. El otro, de 23 años, quedó en el lugar y fue reducido por el grupo. Cuando llegó la policía, los vecinos lo estaban sujetando. El joven presentaba contusiones de consideración y tuvo que ser trasladado de urgencia al Hospital Narciso López, donde quedó internado bajo custodia policial.
Fue aprehendido por tentativa de robo. La UFI N° 6 del Departamento Judicial Avellaneda-Lanús convalidó el procedimiento y dispuso que sea trasladado a sede judicial una vez que reciba el alta. El segundo asaltante sigue prófugo. Hasta el momento no trascendió que ningún vecino haya sido imputado por su participación.

Caso 2 – 17 de Octubre y Gaita: apedrearon a la policía y quemaron el auto
El caso del lunes 14 es distinto, y la diferencia importa. La policía respondió a un llamado al 911 por un Renault Logan robado. Al llegar a la esquina de 17 de Octubre y Gaita encontró el vehículo y aprehendió a un joven de 20 años que intentaba huir.
Durante el procedimiento, según consta en la reconstrucción del hecho, varios vecinos comenzaron a arrojar piedras y otros elementos contra el personal policial. Cuando los efectivos se replegaron, esos mismos vecinos prendieron fuego el auto. Es decir: no fue un episodio contra el ladrón. Fue un episodio contra la policía, y el auto recuperado terminó incendiado.

El detenido de 20 años quedó imputado por robo agravado por el uso de arma de fuego y a disposición de la Justicia. La UFI N° 6 de Lanús convalidó el procedimiento policial. Las razones de la reacción de los vecinos no trascendieron.
Qué pasa con los que intervienen
Es la pregunta que aparece siempre y que casi nunca se responde, así que vale despejarla con la ley en la mano. Reducir a una persona que está cometiendo un delito no es ilegal. El Código Procesal Penal bonaerense contempla expresamente que un particular puede aprehender a quien es sorprendido en flagrancia, y debe entregarlo inmediatamente a la autoridad.
Lo que puede traer consecuencias penales es lo que ocurre después de que la persona ya está reducida. Si una vez neutralizada se la sigue golpeando, esos golpes dejan de estar amparados y pueden constituir lesiones. La legítima defensa y el uso de la fuerza para aprehender tienen un límite: cesan cuando cesa la agresión.

En los hechos, la enorme mayoría de estos casos no deriva en imputaciones contra los vecinos. Las causas suelen requerir que la víctima de los golpes denuncie, y eso ocurre pocas veces. Y el daño intencional a un vehículo —aunque sea robado— constituye el delito de daño, previsto en el Código Penal. En el caso del Renault Logan, el auto tenía además un propietario que lo había denunciado como robado y que ahora lo recuperaría incendiado.
Dos en dos días
Que hayan ocurrido dos episodios así en el mismo distrito y en menos de cuarenta y ocho horas es, en sí mismo, un dato. No hay una estadística pública que permita saber si aumentaron o si simplemente circulan más por redes. Lo que sí se sabe es que cada vez que ocurre uno, el video aparece antes que el parte policial, y que la discusión se da entera sobre ese video. Los dos casos de esta semana terminaron con un detenido cada uno y con las causas en la misma fiscalía. Uno terminó además con una persona internada y el otro con un auto quemado.