La familia de Aaron Lencina sostiene que fue un intento de robo: Los investigadores hablan de una venganza personal y no hay detenidos
Aaron Lencina, es el adolescente de 15 años, asesinado de un disparo en la cabeza en Ingeniero Budge. Su familia sostiene públicamente que se trató de un intento de robo, mientras los investigadores trabajan con la hipótesis de una venganza personal y descartan el móvil del robo. No hay detenidos ni imputados: la causa está a cargo de la UFI 6 de Lomas de Zamora.
El adolescente murió tras recibir un disparo en la cabeza en el cruce de Campana y Juan Manuel de Lavardén, en Ingeniero Budge. Estuvo internado en el Hospital Gandulfo y murió allí, en la madrugada del viernes 28 de agosto. Su familia reclama públicamente que se encuentre a los responsables. Y discute la hipótesis con la que trabajan los investigadores.
Lee también:
- Habló la madre del adolescente que pisó al gato: pidió disculpas y denunció amenazas
- Declaró la acusada de la estafa a la peluquera: negó todo

Las dos versiones
Los investigadores tienen la teoria de que se trató de un ajuste de cuentas o una venganza personal y descartan por completo que se trate de un hecho delictivo. Por el contrario, la familia sostiene que fue un intento de robo cometifo por jóvenes asaltantes.
Esa diferencia no es semántica. Define hacia dónde se orienta la investigación, a quién se busca y con qué prioridad, y también define cómo queda la memoria del chico. Cuando una muerte se cataloga como ajuste de cuentas, la víctima queda marcada por esa etiqueta aunque nunca se pruebe. La familia lo sabe, y por eso lo discute.
Qué se sabe del hecho
Según la investigación, el chico habría tenido una disputa con un grupo de personas momentos antes de recibir el disparo. Las fuentes describen a los agresores como varios sujetos. Los motivos del conflicto todavía no fueron esclarecidos.
La investigación quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N°6 de Lomas de Zamora. Trabajan en el caso la Comisaría 10ª de Ingeniero Budge, la Dirección Departamental de Investigaciones y personal especializado en inteligencia criminal, con relevamiento de cámaras de la zona. Hasta el momento no hay detenidos ni imputados.
Con una causa abierta y sin imputados, hay preguntas centrales sin respuesta pública: quién disparó, de dónde salió el arma, si fue recuperada, y qué originó la disputa. La búsqueda de testigos y el relevamiento de cámaras de la zona son, en este tipo de hechos, las dos vías que suelen definir la investigación. En un cruce de calles de barrio, las cámaras disponibles rara vez son municipales: suelen ser las que instalaron los propios vecinos y los comercios.
El duelo, en las redes
La despedida se dio, como pasa cada vez más, en las redes sociales. Amigos y compañeros publicaron mensajes de despedida.Son publicaciones de adolescentes que están procesando la muerte de alguien de su edad, muchas veces la primera que atraviesan. Merecen ser mencionadas como parte de lo que pasó en el barrio, pero no convertidas en material periodístico ni exhibidas con nombre y apellido.

Quien tenga datos que puedan servir a la investigación puede comunicarse con la Comisaría 10ª de Ingeniero Budge o acercarlos a la UFI 6 de Lomas de Zamora. También existe la posibilidad de aportar información de manera anónima a través de las líneas del Ministerio de Seguridad bonaerense.
Un dato que no debería pasar desapercibido
Hay un elemento que atraviesa este caso y que aparece con demasiada frecuencia en el conurbano: la presencia de un arma de fuego en una pelea entre jóvenes. Una discusión callejera entre chicos de quince años es algo que ocurre en todos los barrios y en todas las épocas. Lo que cambia el desenlace es que alguien tenga un arma encima.
Es el mismo elemento que apareció esta semana en otro hecho del distrito, cuando una beba de diez meses murió baleada durante una discusión familiar en Villa Caraza. Dos hechos distintos, con un factor común: un arma de fuego disponible en el momento equivocado.