Paola Galeano cumplió 12 años y 8 meses en la Unidad Penitenciaria 40 de Lomas: Mientras permanecía presa se hiso influencer en TikTok desde adentro y juntó 236 mil seguidores
Paola Galeano recuperó la libertad tras cumplir 12 años y 8 meses de condena en la Unidad Penitenciaria N°40 de Lomas de Zamora. Desde adentro la «presa influencer» grababa videos para TikTok que le valieron más de 236 mil seguidores. Había sido condenada como partícipe de un homicidio en ocasión de robo cometido en 2013.
Entró en 2013. Salió el 31 de agosto de 2026, con más de doscientos treinta mil seguidores. Durante los últimos años se hizo conocida por los videos que grababa desde adentro y publicaba en TikTok, donde mostraba la vida en la cárcel y contaba los días que le faltaban para salir.
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La condena
En 2013 un hombre fue asesinado durante un robo. Se llamaba Carlos Gauna y tenía una familia. Había sido condenada a 13 años y 4 meses de prisión como partícipe del homicidio en ocasión de robo. Según la acusación, señaló a la víctima, Gauna, que fue asesinado mientras intentaban robarle su camioneta. Cumplió 12 años y 8 meses.
Galeano publicó videos de su liberación y de sus primeras horas afuera. «No salgo siendo la misma persona que entré». Y en otro pasaje: «La verdadera libertad también está en aprender a elegir, en hacerse responsable de las decisiones».
Doce años y ocho meses
Conviene medir esa cifra con algo concreto. Cuando Paola Galeano entró a la cárcel, no existían las billeteras virtuales, no se pagaba con QR, no había SUBE en todo el conurbano y las redes sociales que hoy organizan buena parte de la vida cotidiana recién empezaban.
Salir después de doce años no es solo recuperar la libertad de movimiento. Es reaprender a moverse en un país que funciona distinto. La pregunta que deja este caso no es cuántos seguidores tiene, sino qué pasa a partir de mañana.

Las estadísticas del sistema penitenciario argentino son consistentes en algo: los índices de reincidencia son altos, y las variables que más los explican no son las que suelen aparecer en el debate público. Son el acceso a un trabajo, a una vivienda y a una red de contención al salir.
Quien recupera la libertad después de más de una década enfrenta un conjunto de obstáculos muy concretos: conseguir empleo con antecedentes penales, tener dónde vivir, reconstruir vínculos familiares deteriorados por años de visitas cortas, y recuperar documentación y trámites que quedaron sin hacer.
Existen dispositivos estatales orientados a acompañar ese proceso —patronatos de liberados, programas provinciales de inclusión— pero su alcance es limitado y no llega a todas las personas que salen.