Gabriel busca cambiar su vida en Cuestión de Peso: La historia de un mecanico de Lomas que lucha con su sobrepeso
Antes de ingresar al programa Cuestión de Peso, Gabriel Pereyra ya convivía con las limitaciones que el sobrepeso le imponía en su vida cotidiana. El vecino de Lomas de Zamora, de 43 años, decidió sumarse al ciclo televisivo con el objetivo de mejorar su estado de salud y recuperar calidad de vida. En un proceso que ya comenzó a mostrar sus primeros resultados, ya bajó dos kilos.
Mecánico de profesión, Gabriel vive junto a su esposa y dos de sus tres hijos. Según contó, el exceso de peso comenzó a manifestarse con mayor fuerza alrededor de los 35 años y, desde entonces, su trabajo diario se volvió cada vez más exigente desde lo físico.
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“Me tiro al piso, estoy mucho tiempo agachado. Eso me trae consecuencias en la cintura, por ahí en las rodillas, de tanto arrodillado”, relató al explicar cómo las tareas propias de su oficio afectan su cuerpo.
Los primeros cambios tras iniciar el tratamiento
Durante el programa también reveló que padece diabetes y que recibe medicación para controlar la enfermedad. Sin embargo, explicó que las dificultades económicas condicionan la alimentación familiar, ya que en su hogar preparan un solo menú para todos los integrantes.
En una de las emisiones se mostraron imágenes de sus primeras jornadas de entrenamiento junto al profesor de educación física Sergio Verón. Luego de 11 días de tratamiento y con dos kilos menos, Gabriel aseguró que ya comenzó a percibir algunas diferencias. «Me siento más liviano, la panza menos hinchada”, expresó al referirse a las primeras mejoras físicas.

El programa también acompañó su regreso a la vivienda que comparte con su familia en Lomas de Zamora. Allí relató algunos cambios en actividades cotidianas que antes le demandaban un mayor esfuerzo. “Los domingos iba a la feria en auto. Este domingo, en cambio, fui caminando”, comentó. También destacó una diferencia al utilizar la escalera de su casa: “Antes la bajaba pesado, paso a paso. Ahora casi que la bajo corriendo”.
Su esposa, Liliana, aseguró haber notado otra modificación durante las primeras semanas del tratamiento. “Lo que me pasó anoche es que no roncó”, contó.
Al explicar por qué decidió inscribirse en el ciclo, Gabriel señaló que su principal motivación es cuidar su salud. “Vine acá al programa para tener una mejor calidad de vida y de salud”, sostuvo. Además, confesó que en distintas oportunidades evitó asistir a reuniones familiares o salir de su casa porque sentía que la ropa ya no le quedaba como antes.
Otro de los impulsos para tomar la decisión fue la insistencia de su suegra. “Mi suegra me jodía: «Andá a cuestión de peso que te va a hacer bien, cuidate en la comida, te veo más gordo. Es por tu salud». Y ahora cuando la avisé se puso contenta”, recordó.
De cara a su participación en el programa, Gabriel manifestó que espera aprovechar el acompañamiento profesional que ofrece el equipo interdisciplinario. En ese sentido, afirmó que busca contar con “la atención constante de los especialistas, los médicos, de gente que lo puede ayudar a ponerse en un buen camino”, con la expectativa de sostener cambios que mejoren su bienestar a largo plazo.