Fuertes palabras del ex campeón mundial
El Roña Castro hace tiempo que no aparece en medios. Desde que colgó los guantes, el patagónico ex campeón del mundo se dedicó a otra actividad: ayudar a los que más lo necesitan. Lo hace en su comedor en Temperley. No obstante, salió a cruzar a su colega boxeador Maravilla Martínez. Lo criticó por haber hablado mal del país. Ese fue el comienzo de lo que fue un tenso cruce a través de las redes sociales que escaló a niveles que nos hacen preguntarnos: ¿se viene una pelea en el ring entre ambos?
Las diferencias surgen por cuestiones netamente políticas. Castro comenzó criticando a Martínez porque este se formó como deportista en Argentina para luego irse y desde España menospreciar al país. Maravilla contestó haciendo alusión a la culpa de todo la tiene el peronismo. Así comenzó el sinfín de contestaciones que se subieron cada vez más de tono.

Por un lado, Castro que tiene su comedor afirma que la necesidad se incrementó en niveles preocupantes en la era Milei. Afirma que no da abasto pero que sin saber como, va a seguir ayudando. Por el otro, Martínez fue contundente: «la gente vota a los que los hacen cagar en balde y los cagan por generaciones» respecto de las políticas justicialistas.

ROÑA CASTRO VS MARAVILLA MARTÍNEZ: ¿POSIBLE PELEA?
La situación terminó de escalar cuando Castro expresó: «Hace 20 años que no peleo pero me prepararía para cagarlo a trompadas. Total a los pocos golpes, él (Martínez) ya empieza a llorar de que le duele». Y en ese sentido, añadió: «Le pegaría en la boca para que deje de decir las estupideces que dice».
«Salió de una villa de Quilmes. Vivía en un garage. Se formó en Argentina como deportista. Luego se fue y se olvidó de su país. Cristina le financió su pelea en Vélez y ahora habla mal de los kukas. Es un piojo resucitado» declaro Castro sobre Martínez.

Luego de todo esto, en un streaming, Maravilla Martínez respondió intentando amenizar y no haciéndose cargo de la parte de la invitación a pelear. Se limitó a decir: «es más fácil engañar a la gente que convencerla de que fue engañada»