Sanatorio del Parque: incertidumbre por el cierre temporal de la ex Clínica 2 de Abril y el reclamo de 150 trabajadores
El cierre temporal del Sanatorio del Parque, conocido también como Clínica Privada 2 de Abril, abrió un escenario de incertidumbre en Lomas de Zamora que involucra el reclamo tanto de trabajadores de la salud como a pacientes afiliados al PAMI. La situación dejó en riesgo cerca de 150 puestos de trabajo y derivó en el traslado de decenas de personas que permanecían internadas en el establecimiento.
La institución había informado días atrás que la suspensión de sus actividades respondía a una deuda superior a los 3.500 millones de pesos que, según sus autoridades, mantenía el Programa de Atención Médica Integral (PAMI) por prestaciones realizadas desde diciembre de 2025.
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Mientras tanto, numerosos afiliados de PAMI que permanecían internados en la clínica fueron derivados a otros centros asistenciales de la región. El proceso generó preocupación tanto entre familiares como entre los empleados, quienes continúan reclamando definiciones sobre el futuro del establecimiento.
Conflicto con PAMI
Desde PAMI sostuvieron que la Clínica 2 de Abril era un prestador privado contratado por el organismo y remarcaron que no formaba parte de su estructura. Asimismo, explicaron que una auditoría realizada el 1 de abril de 2026 detectó un nivel de riesgo prestacional considerado “elevado/severo”.
De acuerdo con el informe difundido por el Instituto, la inspección reveló problemas vinculados con la sobreocupación, déficits críticos de personal, equipamiento insuficiente, dificultades en materia de bioseguridad y fallas en los sistemas de trazabilidad de la atención médica.
Tras esa evaluación, el organismo decidió interrumpir los pagos mientras avanzaba una investigación administrativa. Posteriormente, según trascendió, la clínica intimó mediante carta documento al PAMI para retirar a los afiliados internados entre el 13 y el 15 de junio si no se concretaban los pagos reclamados.
Ante esa situación, el Instituto resolvió rescindir el contrato con el prestador y trasladar a los 68 afiliados que aún permanecían internados. Desde el organismo aseguraron que los pacientes continúan recibiendo atención médica en otros establecimientos y que se encuentra en marcha la reasignación de cápitas a centros de salud de la zona.
Salarios adeudados y despidos
El conflicto sumó nuevos capítulos durante la última semana. Desde la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA) Zona Sur señalaron que existen salarios adeudados, incluyendo parte de los haberes correspondientes a abril y la totalidad de mayo, además de denunciar despidos y suspensiones. Frente a este panorama, el gremio anunció que impulsaría un pedido de conciliación obligatoria con el objetivo de preservar las fuentes laborales.
En medio de la disputa, trabajadores del sanatorio expresaron públicamente su preocupación por la falta de respuestas y el deterioro de su situación económica. “Somos empleados de familia, somos del sanatorio, firmamos contrato con el sanatorio y es una vergüenza que esto siga así. Ya la situación no va para más, la gente no tiene para comer, no tiene para viajar”, manifestó una trabajadora durante una protesta.
La misma empleada aseguró que algunos compañeros atraviesan situaciones habitacionales complejas debido a la falta de ingresos y cuestionó el accionar de las autoridades de la empresa. “Ellos no ganan lo mismo que nosotros. Ellos se llenaron bien los bolsillos con nosotros. Perdón por la palabra, pero se cagaron en todos los empleados”, expresó.
Cuándo comenzó el conflicto
El testimonio indicó que las dificultades comenzaron a profundizarse en abril. “Nos prometieron un 15% que venía de parte de IOMA de la obra social que lo iban a depositar el día jueves. Llegó el jueves, nada”, relató.
La trabajadora también señalaron que continuaron cumpliendo sus tareas durante el fin de semana previo al cierre y aseguraron que hasta el momento no recibieron comunicaciones formales sobre su situación laboral. “No tenemos ningún telegrama, estamos despedidos, no tenemos ningún aviso legal de parte de ellos”, afirmó la empleada.
Asimismo, describió las condiciones en las que permanecen aguardando definiciones. “Necesitamos una respuesta hoy en horas, no mañana o pasado o en el transcurso de la semana, como nos vienen diciendo hace meses”, señaló.
Por el momento, el conflicto continúa abierto tanto en el ámbito laboral como sanitario. Mientras los trabajadores reclaman el pago de salarios y garantías sobre la continuidad de sus empleos, las autoridades deberán avanzar en las definiciones sobre el futuro del establecimiento y la atención de los pacientes que dependían de sus servicios.