Acuden más de 300 personas por semana
Lo que en principio sería un museo, viró y tuvo un sentido más «a lo del Diego». Una olla popular que le da de comer a más de 300 personas por semana se está llevando a cabo en la casa natal de Maradona.
Son los mismos vecinos los que se organizan porque «hay hambre». Por lo tanto, una vez por semana, hay ollas calientes de guiso que dan alimento a familias enteras. Filas enteras de personas que van con su tupper y esperan por un plato de comida.

Pensar que allí nació, creció y vivió el astro del fútbol mundial. Allí vivieron sus padres. Allí un barrio entero se sentía representado por el Diego. A pesar de que ya no está, su casa sigue siendo el epicentro social del barrio, ahora reconvertido en una especie de lugar de asistencia social.
LA OLLA POPULAR: UN MOVIMIENTO DE LOS VECINOS Y PARA LOS VECINOS
María Torres es la vecina que prepara 250 porciones de guiso todas las semanas. «Hay mucha necesidad, mucha hambre. Hay familias que no tienen para comer. Tengo ayudantes. Dedicamos tiempo y esfuerzo porque nadie hace nada y el hambre no espera» expresó.

Ella misma contó que las ollas no son un trabajo sino solo ganas de ayudar. Ella tiene su propio trabajo: limpia casas a $6000 la hora. Es una luchadora más pero que decide no quedarse de brazos cruzados ante el hambre de sus vecinos. Sin embargo, todo es una acto comunitario. Son los mismos vecinos los que donan productos como arroz, fideos, salsas, otros su tiempo y trabajo y luego reciben la porción.
«Cada vez hay más hambre y menos trabajo» sentenció. La situación es crítica. El gobierno nacional,, en su afán de «normalizar la economía y hacer que los números cierren» no se preocupa por quién queda afuera. Las variables de ajustes son las mismas de siempre: la educación, los jubilados y la discapacidad. En definitiva, los que menos tienen son los más golpeados y los que más tienen, se enriquecen con diferentes beneficios.

No solo se limitan a una cena por semana sino también a copas de leche y otro tipo de contención en la medida de lo posible. Todo es una lucha, es el día a día. Es la contienda diaria por sobrevivir en comunidad.