Aparentemente, habría participado en el asesinato del joven estudiante de la UNLZ
El caso de Agustín Rivero que conmocionó a todo Lomas de Zamora, sigue en proceso de investigación. De momento las autoridades habían detenido a dos de los presuntos participes del homicidio. No obstante, la novedad es que ahora, producto de un allanamiento, la policía capturó a Ezequiel Daller, un integrante más de la banda.
Este no es cualquier miembro. Aparentemente, sería quién ejecutó el disparo fatal. En los registros de video se ve claro, baja del auto y agarra las cosas de Rivero quién no opuso resistencia en ningún momento. No contento con ello, lo baleó brutalmente provocándole la muerte.

Fueron sus propios cómplices quienes, detenidos, lo «vendieron». Con dichos datos, las autoridades comenzaron la investigación para determinar su paradero. Finalmente, lo capturaron en un operativo llevado a cabo en La Plata.
CRIMEN DE AGUSTÍN: CÓMO SE ESCONDÍA DALLER DE LA POLICÍA
Cuando sus compañeros cayeron detenidos, él sabía que era cuestión de tiempo hasta que lo atraparan. Fue así que, dejó de utilizar su Tarjeta SUBE y se deshizo de su teléfono celular. Dejó de tener presencia digital, no utilizó más sus billeteras virtuales. Se movía como nómade, de un lado a otro.

No obstante, el ser prófugo lo llevó a la soledad, hecho que terminó por forzarlo a tener contacto con alguien: sus dos ex novias. Con ellas, se comunicó a través de otras redes sociales y les transfirió dinero. Una de ellas, supo del crimen y cortó todo vínculo con él.
La otra, en cambio, publicó su teléfono (el de Daller) por marketplace. Lo estaba vendiendo. Esto, para los policías, fue un hilo de donde tirar. Allí comenzó la aproximación más real hacia el paradero del presunto asesino. Se escondía en Villa Elvira.
CÓMO FUE EL CRIMEN
Agustín volvía de la facultad. Eran las 19:20. Se encontraba caminando sobre la calle Dinamarca cuando de repente, un Volkswagen Voyage negro frena justo frente a él. De allí se baja el delincuente que le roba y le dispara, pese a que nunca se resistió. El auto había sido denunciado como robado en Lanús horas antes.

Una vez que se dieron a la fuga a toda velocidad, con la mochila y el celular, una vecina asistió a Agustín. Aunque fue trasladado de urgencia al hospital e ingresado en el mismo, el gran trabajo de los doctores no pudo revertir la herida. Falleció horas más tarde.