El crimen sucedió el año pasado
Enzo Daniel Chamorro, un ex futbolista, asesinó brutalmente a su pareja Micaela Soto en un hotel alojamiento de Lomas en enero del año pasado. La justicia fue solo emitió dos palabras: cadena perpetua.
El hecho fue impactante por lo horroroso del crimen. La degolló en el baño del hotel Satélite de Ingeniero Budge. Micaela solo tenía 25 años. Luego, saltó el portón del establecimiento y se escapó. Horas más tarde, la policía lo detuvo en el centro de Lomas: estaba jugando un partido de fútbol con amigos.

En el proceso judicial, la defensa pidió lo insólito: la absolución. Por su parte, la fiscalía solicitó lo que finalmente se concedió, la cadena perpetua. Esto se debe a que el asesinato fue catalogado bajo los crímenes de estar agravado por el vínculo y por violencia de género. Estamos entonces ante un femicidio.
EX FUTBOLISTA Y FEMICIDA: EL DÍA DEL CRIMEN
Según la reconstrucción judicial, la pareja ingresó cerca de las 14.40 al hotel ubicado en Cosquín al 1800, donde pagaron un turno y recibieron la habitación 17. Entre ese momento y las 17.45 se habría producido el femicidio.

Minutos antes de las 17.30 se activaron alarmas internas y el personal de limpieza acudió a revisar dos habitaciones. Al ingresar a la número 17, una trabajadora notó que faltaba una toalla y encontró el baño con una escena violenta: Malena estaba en el piso, cubierta de sangre, con una toalla apoyada sobre el rostro.
Las empleadas alertaron de inmediato a la conserjería y se intentó impedir que el acompañante de la joven se diera a la fuga, trabando las puertas de salida. Pese al esfuerzo del personal, Chamorro logró huir. Saltó un portón clausurado y escapó por los alrededores del establecimiento. Cuando las trabajadoras regresaron al cuarto, confirmaron que la joven no reaccionaba mientras el baño permanecía lleno de sangre y la música sonaba a alto volumen.

Poco después llegaron los efectivos policiales y el equipo médico, quienes constataron el fallecimiento de Malena. Tras varias horas de búsqueda, el sospechoso fue localizado en pleno centro de Lomas de Zamora, en la esquina de Pereyra Lucena y Estrada, donde finalmente quedó detenido.