La obligaban a confeccionar ropa para vender en la feria
¿Hasta donde puede llegar la avaricia y el afán por el dinero? En esta historia, parece que llega muy lejos, hasta el cautiverio. Una mujer estuvo secuestrada durante dos meses en un taller clandestino en Mataderos. La obligaban a confeccionar ropa para vender en La Salada. Desesperados gritos de auxilio fueron escuchados por los vecinos. Llegó la policía y la liberó. Su secuestrador, de origen boliviano, quedó detenido.
Estamos hablando lisa y llanamente de explotación laboral y trata de personas. La tenían horas enteras haciendo chalecos y camperas. Luego, la obligaban a vender la mercadería en La Salada. Tiene 53 años.

DOS MESES SECUESTRADA: EL DÍA DE LA LIBERACIÓN
La mujer nunca perdió la esperanza. Se aferró a ella y gracias a su fuerza de voluntad, logró hacerse escuchar. Estuvo en cautiverio en un taller clandestino ubicado en la calle San Pedro al 5700 en el barrio porteño de Mataderos. Desde afuera, un domicilio normal. Desde adentro, un infierno de lamento y violencia. Los vecinos desconocían lo que sucedía allí. Nadie tenía idea. Todo cambió cuando la mujer tuvo una pequeña oportunidad: gritar desaforadamente pidiendo auxilio.
Los efectivos policiales llegaron al lugar. Encontraron a la mujer en un profundo estado de shock. Al entrar en la vivienda que, era un taller ilegal, encontraron, cantidades enormes de prendas de ropa, máquinas de coser, insumos para la confección y demás elementos de interés para la causa.

CÓMO TERMINÓ TODO
Inmediatamente la mujer fue puesta a resguardo. La División especializada en Trata de Personas le brindó los cuidados correspondientes. Los policías lograron atrapar a un ciudadano boliviano de 66 años (su secuestrador), propietario del hogar, que intentó escapar.

Ahora, el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°12 trabaja en la causa. El motivo es «Trata de personas». Se investiga una posible red clandestina de explotación laboral organizada.