Crimen de un estudiante en Temperley: apagón vecinal y reclamo de seguridad en Lomas y Almirante Brown
La conmoción por el asesinato de Agustín Rivero, un joven de 21 años y estudiante de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, continúa generando repercusiones en distintos sectores de la comunidad de Almirante Brown y Lomas de Zamora. En ese contexto, vecinos, familiares y amigos impulsaron una protesta pacífica bajo la modalidad de un apagón masivo, que tuvo lugar el miércoles entre las 20 y las 21 horas.
La medida consistió en apagar las luces de viviendas y comercios como forma de expresar duelo y, al mismo tiempo, visibilizar un reclamo por mayores condiciones de seguridad en los barrios. La convocatoria surgió tras el hecho ocurrido el viernes pasado en la intersección de las calles Dinamarca y Erikson, en el barrio San José de Temperley, donde el joven fue víctima de un asalto mientras regresaba a su domicilio.
Nota completa:

¿Cómo fueron los hechos?
Según la reconstrucción del episodio, Agustín fue interceptado por delincuentes que intentaron sustraerle su teléfono celular. A pesar de que no opuso resistencia, recibió un disparo que le provocó la muerte. Tras el ataque, el joven logró desplazarse hasta la vivienda de un vecino y amigo de la infancia para pedir ayuda, pero falleció minutos después como consecuencia de la herida.

En el marco de la investigación, dos sospechosos fueron detenidos luego de un seguimiento realizado a través de cámaras de seguridad de la zona. Las actuaciones judiciales continúan para determinar las responsabilidades en el hecho.

Impacto en la sociedad
La respuesta de la comunidad se tradujo en la organización del apagón vecinal, una iniciativa que buscó canalizar el dolor colectivo y, a su vez, plantear un reclamo concreto ante las autoridades. Durante esa hora, numerosos hogares y locales comerciales se sumaron a la consigna, generando una postal inusual en distintos puntos de ambos distritos.


Desde el entorno de la víctima y el centro de estudiantes de la UNLZ remarcaron que la protesta tuvo como objetivo «hacer visible lo invisible». En ese sentido, solicitaron medidas para reforzar la seguridad, especialmente en los corredores escolares y universitarios de la región.

El caso volvió a poner en agenda la problemática de la inseguridad en el conurbano bonaerense, en particular en zonas transitadas por estudiantes. Mientras la investigación avanza, la comunidad continúa expresando su preocupación y exige respuestas concretas para prevenir hechos similares.