Antonela Roccuzzo habló sobre cómo equilibra su vida como influencer, madre y empresaria en una etapa personal marcada por el crecimiento de sus hijos y un mayor enfoque en sí misma. La rosarina, pareja de Lionel Messi, compartió detalles íntimos sobre su rutina, su familia y los desafíos de vivir lejos de sus afectos.
La empresaria fue protagonista de la portada de la edición de abril de Harper’s Bazaar México, donde además desplegó una faceta vinculada al mundo de la moda, luciendo diseños de alta costura junto a piezas de Tiffany & Co.
Una nueva etapa personal
En esta etapa, Antonela Roccuzzo reconoce sentirse más madura y enfocada en lo verdaderamente importante. Con sus hijos más grandes, asegura que comenzó a recuperar espacios personales que antes quedaban relegados.
Según explicó, este momento le permite redescubrirse y priorizarse sin dejar de lado su rol central como madre. En ese sentido, remarcó que la maternidad transformó su vida por completo y redefinió sus prioridades.
Antonela Roccuzzo habló sobre cómo equilibra su vida como influencer destacando que intenta dar lo mejor en cada rol, manteniendo el compromiso profesional y el disfrute personal como pilares.
El peso de la distancia y las raíces
Uno de los aspectos más sensibles que abordó fue la distancia con su familia. Desde su mudanza a Europa a los 19 años, atravesó múltiples cambios de país que implicaron adaptarse a nuevas realidades.
Vivió en ciudades como Barcelona, París y actualmente en Estados Unidos, lo que implicó construir un hogar lejos de Rosario. Sin embargo, sostiene que siempre mantuvo sus costumbres argentinas, incluso en lo cotidiano.
Antonela Roccuzzo habló sobre cómo equilibra su vida como influencer reconociendo que no es sencillo estar lejos de sus seres queridos. Extraña momentos simples como reuniones familiares o charlas cara a cara con amigas, situaciones que considera irremplazables.
Familia, valores y trabajo
La influencer destacó el rol fundamental de su familia en su formación. Según explicó, sus padres le inculcaron valores como el compromiso, la humildad y el respeto por el trabajo, principios que hoy aplica en su vida diaria.
Esa base, asegura, le permitió sostener el equilibrio entre sus múltiples responsabilidades. Entre ellas, su rol como madre, su actividad profesional y su participación en proyectos solidarios.
Hoy, en una etapa de mayor equilibrio, Antonela comienza a priorizarse de manera progresiva, sin perder de vista lo que considera su motor principal: sus hijos.