La reforma laboral aprobada en Diputados volvió a mover el tablero político tras introducir cambios clave en el texto que había recibido media sanción en el Senado. Como la versión votada no coincide con la de la Cámara alta, el proyecto deberá regresar para su tratamiento definitivo.
El principal cambio fue la eliminación del polémico artículo 44, que regulaba las licencias por enfermedad o accidentes ajenos al ámbito laboral. Ese punto generó fuertes críticas y obligó al oficialismo a recalcular su estrategia para asegurar los votos.
El artículo que encendió la polémica
El artículo 44 establecía que, si un trabajador sufría una enfermedad o accidente no vinculado con su actividad laboral, solo cobraría el 50% de su salario mientras estuviera impedido de trabajar.
La norma también fijaba diferencias según el origen del problema de salud. Si la imposibilidad de trabajar derivaba de una actividad voluntaria y riesgosa, el empleado percibiría el 50% del sueldo durante tres meses, o seis meses si tenía familiares a cargo.
En cambio, si la enfermedad surgía de un hecho imprevisto, como un accidente doméstico o una neumonía, la cobertura ascendía al 75% del salario durante seis meses.
Otro punto discutido era el tratamiento de enfermedades crónicas. El texto indicaba que su reaparición no se consideraría una nueva enfermedad, salvo que transcurrieran dos años desde la manifestación anterior.
Por qué vuelve al Senado
La reforma laboral aprobada en Diputados obtuvo 135 votos afirmativos en la madrugada del viernes, luego de que el Gobierno aceptara eliminar el artículo cuestionado para garantizar el respaldo necesario.
Sin embargo, como la Cámara baja modificó el texto original, la iniciativa debe regresar al Senado para que se pronuncie sobre los cambios. Solo si la Cámara alta acepta la nueva redacción podrá convertirse en ley.
Según trascendió, la intención del oficialismo es acelerar el trámite legislativo, avanzar con el dictamen y llevar el proyecto nuevamente al recinto en los próximos días.