La baja en la edad de imputabilidad obtuvo media sanción este jueves en la Cámara de Diputados y generó fuertes reacciones en distintos sectores políticos. Entre las voces críticas se destacó la de la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, quien cuestionó con dureza la iniciativa y planteó que el camino no es endurecer penas sino ampliar oportunidades.
El nuevo Régimen Penal Juvenil fue aprobado por amplia mayoría y propone reducir a 14 años la edad para que un menor pueda ser penalmente responsable. Sin embargo, Mendoza sostuvo que el debate debería enfocarse en políticas de inclusión y educación antes que en medidas punitivas.
“La seguridad también se construye con oportunidades”
Tras la votación, la jefa comunal expresó que discutir únicamente cómo encarcelar adolescentes no aporta soluciones reales. En ese sentido, afirmó que la baja en la edad de imputabilidad no resolverá los problemas de inseguridad y advirtió que incluso podría profundizarlos.
Mendoza propuso, en cambio, impulsar una escuela con doble jornada y formación técnica que ofrezca herramientas concretas para el futuro. Para la intendenta, fortalecer el sistema educativo, ampliar el acceso al deporte, la cultura y los clubes de barrio es una estrategia más efectiva para prevenir el delito.
“La seguridad también se construye con oportunidades”, remarcó. Y subrayó la importancia de un Estado presente que acompañe a las familias y garantice contención social.
Prevención antes que castigo
La intendenta insistió en que los niños y adolescentes deben ser cuidados y educados para evitar que caigan en situaciones delictivas. Según su mirada, la baja en la edad de imputabilidad desplaza el eje del problema y deja en segundo plano las políticas preventivas.
Para Mendoza, el desafío central pasa por generar condiciones que permitan a los jóvenes desarrollarse en entornos seguros y con perspectivas de crecimiento. En ese marco, reafirmó que el acompañamiento familiar y estatal resulta clave para evitar que los chicos terminen enfrentando el sistema penal.