Solidaridad barrial en Fiorito: una colecta permitió que un pizzero vuelva a trabajar tras perder su camioneta en un incendio
Un incendio ocurrido mientras realizaba su recorrido habitual de ventas dejó a Don Pedro, un pizzero de Fiorito con más de tres décadas de oficio, sin su camioneta, la principal herramienta con la que sostenía su actividad diaria. El siniestro destruyó por completo el vehículo y el espacio de trabajo montado en su interior. Frente a esa situación, familiares y vecinos impulsaron una colecta barrial que, en pocos días, permitió reunir una nueva camioneta y los elementos necesarios para equiparla, con el objetivo de que pueda retomar su trabajo y volver a recorrer las calles del barrio.
El hecho se produjo cuando Pedro salía a vender pizzas, como lo hacía desde hace años. Según relató, llevaba el horno encendido para ganar tiempo y llegar con todo listo a los primeros puntos de venta. “Salí a vender pizza, llevaba prendido el horno para que cuando llego ya esté todo calentito”, explicó. Sin embargo, al llegar al paso a nivel de Fiorito, sintió una explosión que cambió por completo la jornada. “Se rompió la manguera del gas que va a la cocina y ahí se prendió fuego”, detalló.
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El fuego avanzó con rapidez sobre la camioneta. Pedro recordó que el incendio se desató casi de inmediato: “Cuando me di vuelta para ver la explosión, ya se me vino el fuego encima”. En ese momento logró salir del vehículo y ponerse a salvo. “Me atiné a salir, me tiré y doy gracias a Dios que estoy vivo para contarlo”, expresó, sintetizando el momento más crítico del episodio. El siniestro provocó daños totales: el horno, las tablas, los utensilios y toda la estructura interna quedaron inutilizables. “Acá estaba el hornito de las pizzas, la tabla, todo se prendió fuego, no sirve más nada”, describieron mientras mostraban el estado del vehículo.
Como consecuencia del incendio, Pedro sufrió una quemadura en el brazo izquierdo, aunque remarcó que la pérdida material fue lo que más lo afectó. “Lo que más me dolía fue la camioneta”, señaló. No se trataba solo de un vehículo, sino del medio que le permitió trabajar de manera independiente durante más de 30 años.
Solidaridad barrial
La respuesta del barrio no tardó en llegar. Tras difundirse lo ocurrido en redes sociales, la familia decidió publicar el caso para visibilizar la situación. “Cuando surgió esto del incendio tuvimos la idea de subirlo a Facebook para que la gente vea lo que le había pasado al abuelo con la camioneta”, explicaron. Según relataron, la reacción fue inmediata: “En no más de una hora recibió mucha ayuda de la gente”.

La colecta tomó distintas formas. Hubo donaciones de dinero, aportes para organizar bingos solidarios y colaboraciones con insumos. Entre los gestos más destacados, un vecino llamado Pablo donó una camioneta para que Pedro pudiera volver a trabajar. Miguel, uno de los vecinos que colaboró con la organización de la ayuda, destacó ese aporte: “Fue el muchacho que donó la camioneta para que él pueda seguir con su herramienta de trabajo”.
Además del vehículo, la colecta permitió reunir otros elementos indispensables. “Donaron batería, cocina, tubo de gas, todo para que yo salga adelante con mi herramienta de trabajo”, enumeró Pedro, al referirse a la ayuda recibida. Con esos aportes, el nuevo vehículo comenzó a ser acondicionado. “La están arreglando un poquito, haciendo los detalles que le faltan para que pueda arrancar”, señalaron desde el entorno familiar.

«Es mi vida»
Para Pedro, volver a trabajar tiene un valor central. “Eso es mi vida, ¿no? Trabajar”, afirmó. Y recordó sus comienzos en el barrio: “Hace más o menos 30 años que hago esto. Cuando empecé no había luz, era todo tierra”. La nueva camioneta, adelantó, volverá a tener el color que lo acompañó durante años. “Toda la vida fue celeste. Ahora tengo que encariñarme con la otra”, comentó.
Acompañado por vecinos y familiares, Pedro resumió el momento que atraviesa con una frase sencilla y directa: “Ahora tengo que volver a empezar otra vez”. La colecta barrial no solo le permitió recuperar su herramienta de trabajo, sino también evidenció el entramado solidario de una comunidad que, frente a la adversidad, se organizó para dar una respuesta concreta.