Mientras miles de hogares del Área Metropolitana de Buenos Aires seguían sin luz —o con un servicio inestable—, otra noticia avanzaba en paralelo, en silencio y sin cortes: el aumento de las tarifas eléctricas ya estaba firmado.
A las cero horas de este miércoles, y en pleno apagón masivo, el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) oficializó los nuevos cuadros tarifarios que aplicarán Edenor y Edesur a partir del 1 de enero de 2026. Lo hizo a través de las Resoluciones 841/2025 y 842/2025, publicadas en el Boletín Oficial en el inicio mismo del día.
El contraste fue inevitable: mientras una falla en una subestación provocaba un corte de luz masivo que afectó a miles de usuarios de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, el marco regulatorio avanzaba con nuevas subas en el costo del servicio.
Los textos oficiales establecen incrementos en el Costo Propio de Distribución (CPD), uno de los componentes centrales de la factura. En el caso de Edenor, el aumento es del 2,31% respecto de diciembre de 2025. Para Edesur, la suba alcanza el 2,24%. Ambos ajustes se suman a la actualización mensual prevista en las revisiones tarifarias quinquenales y a la fórmula de indexación que combina la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y del Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM).
A eso se agregan nuevos ajustes definidos por la Secretaría de Energía: un incremento del 3,88% en el Precio Estabilizado de la Energía (PEE) y una suba del 1,88% en el transporte en alta tensión, según lo dispuesto en la Resolución 604/2025.
Los nuevos cuadros tarifarios contemplan la segmentación de usuarios residenciales en tres niveles: Nivel 1, sin subsidios; Nivel 2 y Nivel 3, con bonificaciones. También incluyen tarifas específicas para clubes de barrio, entidades de bien público, usuarios-generadores y el sistema de medición autoadministrada. Además, las distribuidoras deberán detallar de forma visible en las facturas el “Costo del Mercado Eléctrico Mayorista” y el “Subsidio Estado Nacional”.
El contexto potencia el malestar. El aumento de tarifas fue oficializado en medio de un corte masivo de luz, con altas temperaturas, fuerte demanda energética y una creciente bronca social por un servicio que vuelve a fallar en los momentos críticos. Y no será el único ajuste: 2026 comenzará también con nuevos aumentos en las tarifas de gas en todo el país y en los servicios de agua y cloacas en el AMBA.
La luz, para muchos, todavía no volvió. Las subas, en cambio, ya están en marcha.