María Yorge, de 18 años, se consagró ganadora del certamen provincial luego de representar a su localidad. Tras recibir comentarios negativos en redes sociales, la joven habló con Lomas Conectado sobre su experiencia, el esfuerzo detrás de la competencia y la importancia de no dejarse condicionar por las opiniones ajenas.
María Yorge, la joven de 18 años oriunda de Glew que participó en Miss Hispanoamérica Buenos Aires, se consagró ganadora del certamen celebrado el pasado 24 de octubre. La estudiante de Ingeniería en Informática había llegado a la final con el objetivo de representar a su localidad y demostrar que los concursos de belleza también pueden ser espacios de crecimiento personal y compromiso social.
Días antes de la competencia, Lomas Conectado había dado a conocer su historia y sus expectativas frente a la final. La participación de la joven también generó comentarios negativos en redes sociales, una situación sobre la que reflexionó luego de consagrarse ganadora.
Tras obtener el título, María volvió a dialogar con este medio y compartió cómo vivió la ceremonia, el acompañamiento de su familia y la exposición pública que implicó participar del certamen.
Una noche especial para Miss Glew
La final de Miss Hispanoamérica Buenos Aires reunió representantes de distintas localidades de la provincia y contó con la participación de invitados especiales. María asistió acompañada por su familia, que estuvo presente durante la ceremonia y la alentó desde la tribuna.
La jóven destacó que la experiencia también le permitió compartir momentos con otras candidatas y conocer a personas vinculadas al mundo del modelaje, entre ellas Anabel Sánchez, la modelo oriunda de San Francisco Solano que alcanzó reconocimiento tras viralizarse su casting para Vogue.

Pero para María, uno de los momentos más importantes llegó cuando anunciaron a Glew como localidad ganadora. El resultado significó el reconocimiento de un proceso de preparación que, según explicó, había requerido mucho esfuerzo y dedicación. «Cuando dijeron el nombre de mi localidad sentí mucha alegría y felicidad, porque para mi fue muy especial haber llegado hasta ahí. Se todo lo que trabajé, el esfuerzo que hice y las ganas que puse para poder vivir esa experiencia» contó en diálogo con Lomas Conectado.
Las críticas en redes sociales
La participación de María también estuvo acompañada por comentarios negativos en redes sociales. Consultada sobre cómo atravesó esa situación, reconoció que algunas expresiones pueden resultar dolorosas, aunque de la misma forma aseguró que intenta mantenerse enfocada en sus objetivos personales.
«Me tomo los comentarios negativos tratando de recordar quién soy, por qué empecé y todo lo que quiero lograr. Obviamente hay palabras que duelen, pero no quiero que el miedo a las críticas decida por mi», expresó.
La exposición pública en redes sociales implica recibir opiniones de personas desconocidas, que, en ocasiones, pueden convertirse en cuestionamientos personales. Frente a esto, Miss Glew aseguró que prefiere «seguir intentando, aprendiendo y disfrutando de lo que amo.»
Un mensaje más allá de la belleza
Antes de la final, María ya había señalado que su interés por los concursos de belleza no estaba relacionado exclusivamente con la apariencia física. En aquella oportunidad, explicó que también valoraba la posibilidad de desarrollar su confianza, representar a Glew y utilizar la visibilidad del certamen para impulsar proyectos sociales. Entre sus objetivos mencionó la intención de trabajar en iniciativas destinas a niños y jóvenes, especialmente en aquellas que promuevan espacios de acompañamiento y oportunidades para desarrollar sus capacidades.
Tras consagrarse ganadora, volvió a destacar la importancia de animarse a perseguir objetivos personales, incluso cuando existen dudas o temor a las críticas. «Si mi camino puede inspirar a alguien más, quiero que sea para demostrar que no necesitan tener todo resuelto ni ser perfectos para animarse».
Para la joven de Glew, la experiencia representó una oportunidad de aprendizaje que trascendió el resultado de la competencia. También le permitió reafirmar una idea que había compartido antes de participar: que la belleza no debería reducirse únicamente a la imagen, sino que también comprende los valores, las experiencias y lo que cada persona puede aportar a los demás.
«Que no dejen sus sueños por miedo a las opiniones ajenas, porque al final la vida que queremos construir es nuestra», concluyó.
Con el título de Miss Hispanoamérica Buenos Aires, María cierra una etapa de preparación y suma una nueva experiencia a su recorrido personal. Su triunfo también le permitió dar mayor visibilidad a Glew, la localidad que representó durante la competencia y qué, según había contado, ocupa un lugar fundamental en su identidad.