María Yorge es estudiante de Ingeniería en Informática y representará a su localidad en la final de Miss Hispanoamérica Buenos Aires EL PRÓXIMO 24 de octubre. En diálogo con Lomas Conectado, contó cómo llegó al certamen, qué significa llevar el nombre de Glew y su intención de impulsar un proyecto social destinado a niños y jóvenes.
@mari_yorge, una joven de 18 años vecina de Glew, partido de Almirante Brown, se prepara para participar en la final de Miss Hispanoamérica Buenos Aires, un certamen de belleza que reúne a representantes de distintas localidades de la provincia. Bajo el nombre de Miss Glew, busca dar a conocer sus raíces y aprovechar esta experiencia para transmitir un mensaje que vaya más allá de la pasarela.
Estudiante de Ingeniería en Informática, María combina su formación académica con su interés por el modelaje. Su participación en el concurso surgió después de una conversación con la organización, en la que conoció las distintas actividades y responsabilidades que implica formar parte de la competencia.
En diálogo con Lomas Conectado, explicó que decidió presentarse como una forma de afrontar nuevos desafíos y ganar confianza en sí misma. «Me motivó el deseo de seguir creciendo, de ganar confianza en mí misma y de demostrarme que soy capaz de lograr cosas que quizás antes me daban miedo» expresó. También destacó que uno de sus principales objetivos es aprovechar la oportunidad para inspirar a otras personas a perseguir sus proyectos personales.
El orgullo de representar a Glew
Para María, participar en Miss Hispanoamérica Buenos Aires se vincula principalmente con representar al lugar donde creció y donde vive actualmente. Más allá de la competencia, considera que es una oportunidad para dar visibilidad a su comunidad y mostrar aspectos de la localidad que muchas veces pasan inadvertidos. «Para mí representar a Glew es un orgullo, porque es el lugar donde crecí, donde vivo y siento que pertenezco. Me gustaría que más personas conozcan su cultura, sus lugares y la calidad de su gente.»

La joven oriunda de zona sur también remarcó la importancia de mantener presentes las raíces, incluso cuando se buscan nuevas oportunidades de crecimiento. En ese sentido, sostuvo que quiere demostrar que el lugar de origen no determina hasta dónde puede llegar una persona: «Quiero aprovechar esta oportunidad para darle visibilidad a mi localidad y demostrar que no importa de dónde venimos, sino las ganas que tenemos de crecer, representar nuestras raíces y llegar muy lejos». Una de las integrantes del jurado será Anabel Sánchez, la modelo oriunda de San Francisco Solano que alcanzó notoriedad en 2023 tras viralizarse su casting para la revista Vogue y que luego dio sus primeros pasos en importantes pasarelas.
El lado social de Miss Hispanoamérica
Uno de los aspectos que María busca destacar es el lugar que ocupa el compromiso social dentro del certamen. Según explicó, las participantes no son evaluadas únicamente por su imagen, sino también por su personalidad, oratoria, conocimientos culturales, responsabilidad y valores.
Desde su perspectiva, la visibilidad que ofrece este tipo de concursos puede convertirse en una herramienta para acompañar distintas causas y generar iniciativas que tengan impacto en la comunidad: «Para mí el compromiso social es fundamental, porque una reina tiene la oportunidad de utilizar su voz para dar visibilidad a distintas causas sociales, ayudar a quienes lo necesitan e inspirar a otras personas.»
En esa línea, expresó que le gustaría desarrollar un proyecto social orientado a niños y jóvenes, especialmente para que puedan acceder a espacios donde se sientan escuchados, acompañados y motivados a confiar en sus capacidades. «Me gustaría aportar mi granito de arena, brindándoles apoyo y recordándoles que tienen capacidades y sueños que merecen ser perseguidos. Creo que a veces un pequeño gesto puede generar un gran impacto en la vida de alguien» contó.
Más allá de los estereotipos de belleza
María también se refirió a los prejuicios que suelen existir alrededor de los concursos de belleza. Para ella, participar en este tipo de experiencias no se limita a competir por una corona, sino que también implica adquirir herramientas personales, conocer otras realidades y fortalecer la confianza en una misma. «Me gustaría que las personas puedan ver que un certamen es mucho más que la belleza o una corona. Es una experiencia que nos permite crecer, aprender, ganar confianza en nosotras mismas y, sobre todo, representar nuestros valores y nuestra cultura.»
La vecina de Almirante Brown considera que estos espacios también pueden servir para visibilizar problemáticas sociales y promover mensajes positivos, especialmente entre otras chicas que desean desarrollar sus propios proyectos. «Lo importante es demostrar que la belleza no está solamente en lo que mostramos, sino en todo lo que somos y en lo que podemos aportar a los demás.»
LA FINAL Y Un mensaje para las jóvenes de zona sur
La final de Miss Hispanoamérica Buenos Aires está prevista para el sábado 24 de octubre. María llegará a esa instancia como representante de Glew, con la expectativa de continuar aprendiendo y disfrutando de una experiencia que, según contó, ya le permitió superar algunos de sus propios temores.
Sin embargo, aseguró que el resultado de la competencia no es lo único importante para ella. También valora los vínculos que construyó, las oportunidades que se presentaron y los aprendizajes que obtuvo durante la preparación. «Más allá del resultado de la final, me gustaría llevarme todo lo que viví durante este camino, las personas que conocí, las oportunidades que se me presentaron y cada aprendizaje que me dejó esta experiencia».
Por último, dejó un mensaje para las chicas de Zona Sur que tienen proyectos personales, pero todavía no se animan a dar el primer paso: «Les diría que nunca dejen de luchar por sus sueños, que confíen en ellas mismas y que no permitan que el miedo o las opiniones de los demás las frenen.»
Y concluyó: «A veces dudamos de nuestras propias capacidades, pero lo importante es animarnos, porque nunca sabemos hasta dónde podemos llegar si no nos damos la oportunidad de intentarlo».