AySA informó que el servicio de agua potable puede verse afectado desde las 22 de este jueves y hasta las primeras horas de la tarde del viernes en localidades de Lomas de Zamora, Lanús, Avellaneda, Esteban Echeverría, Ezeiza y La Matanza, además de algunos barrios de la Ciudad de Buenos Aires.
El motivo es la inspección programada del río subterráneo que une Lanús con Constitución, conocido como tramo Paitoví.
Qué hacer si vivís en la zona
- Si tenés tanque de reserva domiciliario, no deberías notar la interrupción, siempre que hagas un uso racional del agua almacenada.
- Si no tenés tanque, conviene juntar agua antes de las 22.
- Consultas: el ChatBot en aysa.com.ar/aysa_bot, las redes oficiales de 6 a 24 horas, o el 0800-321-AGUA (2482), que atiende las 24 horas.
- Para recibir avisos de futuras interrupciones programadas se puede uno suscribir en cortes.web.aysa.com.ar.
Qué son los ríos subterráneos
Debajo del conurbano corre una red de 88 kilómetros de cañerías gigantes que casi nadie sabe que existe.
Los llamados ríos subterráneos tienen entre 2,6 y 4,6 metros de diámetro —más alto que una habitación— y están interconectados a una profundidad de hasta 35 metros. Se construyeron entre 1950 y 2000, a medida que crecía la demanda.
Por ahí viaja el agua ya potabilizada desde las plantas General San Martín y General Belgrano hasta las estaciones elevadoras, que después la empujan a la red de distribución. Y viaja sin bombas: el agua baja por gravedad a lo largo de esos 88 kilómetros.
Son la columna vertebral del sistema. Si uno de esos conductos falla, no se queda sin agua una cuadra: se quedan partidos enteros.






Un submarino a control remoto debajo del conurbano
Un conducto de ese tamaño no se puede vaciar ni abrir para mirarlo por dentro. La solución que encontró la empresa suena a película y es bastante literal.
El personal técnico ingresa por cámaras de acceso y mete adentro un ROV: un vehículo de operación remota, un mini submarino que recorre el conducto filmando. Cada aparato cubre entre 400 y 1.000 metros hacia cada lado de la cámara por la que entró. Con ese video se evalúa el estado estructural del tramo.
El programa arrancó en 2022. Aquel primer año fueron veinte operativos nocturnos entre abril y noviembre, con dos mini submarinos, que cubrieron 27 kilómetros.
Por qué llevan semanas con esto
Porque es un plan anual, no un arreglo de emergencia. El Programa de Inspección 2026 empezó el 11 de junio con el tramo Saavedra–Villa Adelina y sigue, con operativos semanales, hasta noviembre.
Se hacen de madrugada por una razón concreta: la maniobra obliga a modificar la operatividad de las estaciones elevadoras —esta vez, Constitución, Floresta y La Matanza— y eso baja la presión en la red. De noche hay menos consumo y menos gente afectada.

De dónde sale el nombre Paitoví
Acá hay un dato que vale la pena: el tramo se llama así por el Depósito Ingeniero Paitoví, también conocido como Depósito Constitución, en Entre Ríos 1441, en el barrio porteño de San Cristóbal.
Se inauguró en 1957 y fue el último de los grandes depósitos de agua que se construyeron en la Ciudad. Es de estilo racionalista, bastante más austero que los “falsos palacios” de Caballito y Villa Devoto. Por él circulan 8.500.000 metros cúbicos de agua potable por mes.
En 2022, por el decreto 520/22, fue declarado Monumento Histórico Nacional junto con los depósitos de Caballito y Villa Devoto, por sus valores estéticos, arquitectónicos e históricos. Cualquier modificación debe pasar hoy por una comisión evaluadora.
Por qué esto importa particularmente acá
Porque la zona sur ya sabe lo que pasa cuando una cañería grande falla. El 11 de agosto se rompió una impulsión de 800 milímetros de la Estación Elevadora Quilmes en Pasco y Caaguazú, Temperley. El agua inundó las calles, hubo cortes en Almirante Brown, sectores de Lomas y de Quilmes, y varias escuelas suspendieron las clases.
Aquella era otra cañería y bastante más chica que un río subterráneo, pero sirve para dimensionar: una rotura en el sistema troncal no se arregla en una tarde.
Y hay un dato que mira hacia adelante. AySA construye el Sistema Agua Sur, un río subterráneo nuevo de 23 kilómetros que sale de la planta General Belgrano, en Bernal. El primer tramo, de 13 kilómetros, termina en Temperley, donde se levanta una estación de bombeo. Corre a entre 15 y 27 metros de profundidad, tiene 3,9 metros de diámetro y lo excavan tuneladoras con escudo que avanzan entre 20 y 28 metros por día. La primera se llamó Eva.
Cuando esté terminado, el sistema debería abastecer a más de 2,5 millones de personas en Quilmes, Almirante Brown, Lomas de Zamora, Esteban Echeverría, Ezeiza y La Matanza.