Una propuesta de cine al aire libre comenzó a funcionar en el castillo de la Asociación Nativos de Almirante Brown. Impulsada por una vecina, busca ofrecer mucho más que una película: un espacio para encontrarse, disfrutar de la naturaleza y hacer una pausa en medio de la rutina. Tras la buena recepción del estreno, las entradas para la segunda función también se agotaron.
El castillo de la Asociación Nativos de Almirante Brown, ubicado en Rosales 1521, se convirtió en escenario de una nueva propuesta cultural que combina cine al aire libre y espacios de encuentro. Se trata de un proyecto impulsado por una vecina de zona sur que, a pocos días de su primera función, ya logró agotar las entradas de dos presentaciones y prepara una nueva fecha para fines de octubre.
Detrás de la iniciativa está María Concepción, diseñadora de indumentaria y vestuario, quien decidió transformar una necesidad personal en una experiencia para compartir con otras personas. Su intención era encontrar un lugar donde disfrutar de una de sus grandes pasiones: el cine, pero sin las exigencias ni el ritmo acelerado de la vida cotidiana.
El proyecto tuvo su primera función hace apenas unos días y la respuesta superó las expectativas: las entradas se agotaron y fue necesario agregar una nueva fecha para repetir la película El joven manos de tijera. Esa segunda presentación, prevista para el viernes 16 de octubre, también se encuentra agotada.
Un espacio de encuentro
La idea comenzó a tomar forma a partir de dos intereses que María Concepción buscaba reunir: su pasión por el cine y el disfrute de los espacios abiertos. Como diseñadora de indumentaria y vestuario, su relación con las películas también está atravesada por una mirada profesional. Cada proyección representa una oportunidad para observar y analizar el vestuario, la estética y los distintos elementos que construyen una historia.
Sin embargo, más allá de esa conexión con el mundo audiovisual, lo que buscaba era poder disfrutar de una película en un entorno diferente, lejos de los espacios cerrados y con la posibilidad de compartir la experiencia con otras personas.
La elección del castillo tampoco fue casual. El vínculo con ese espacio había comenzado el año pasado, cuando María Concepción realizó una producción fotográfica con prendas diseñadas por ella. A partir de ese trabajo conoció a Oscar Rincón, presidente de la Asociación Nativos de Almirante Brown, quien se interesó por su propuesta artística y la invitó a realizar una exposición en el lugar. Con esa experiencia previa y la idea del cine al aire libre dando vueltas en su cabeza, María Concepción decidió unir ambos caminos: le presentó el proyecto a Rincón, quien aceptó acompañar la iniciativa.
Mucho más que solo cine
Aunque la propuesta gira alrededor de una proyección cinematográfica, su creadora remarca que la experiencia no está pensada únicamente para sentarse frente a una pantalla: el objetivo es que quienes asistan puedan apropiarse del espacio, disfrutar del entorno y encontrar un momento de tranquilidad.
En ese sentido, uno de los aspectos centrales es la convivencia entre el cine y la naturaleza. Según su creadora, los sonidos de las hojas, el viento y el patio del castillo forman parte de una experiencia que busca diferenciarse de una sala tradicional. La intención es que el público no llegue apurado para ver una película y se retire inmediatamente después, sino que pueda disfrutar del encuentro sin estar pendiente del reloj.

Además, cada función incorpora la participación de emprendedores que acompañan la propuesta. Durante la primera fecha hubo un emprendimiento de pochoclos y, para las próximas presentaciones, se preparan nuevas participaciones.
El estreno
Aunque el proyecto comenzó a funcionar recientemente, su organización llevó varios meses de trabajo. Desde que María Concepción presentó la idea hasta que se concretó la primera función transcurrieron aproximadamente dos meses de pruebas y preparativos. Uno de los principales desafíos fue encontrar una fecha adecuada para realizar las proyecciones al aire libre. Durante julio, agosto y septiembre se evaluaron las condiciones climáticas para garantizar que el público pudiera disfrutar de la experiencia de manera cómoda.
En este caso, además, la primera función funcionaba como una prueba para conocer la respuesta del público ante una propuesta diferente. El resultado, por suerte, fue alentador. Al finalizar la película, varios asistentes se acercaron para compartir sus impresiones y alentar a los organizadores a continuar con las funciones.
Próximas funciones
Con las primeras funciones agotadas, la expectativa es que cada función se convierta en una oportunidad para dejar atrás las tensiones de la semana y disfrutar de unas horas de tranquilidad. Al mismo tiempo, la impulsora del proyecto espera continuar ampliando la propuesta, sumar comodidades y fortalecer el vínculo con los emprendedores y las personas que participan de cada encuentro.
La siguiente cita con localidades disponibles será el viernes 30 de octubre, a las 20.30: se proyectará Coraline, una película que se suma a la programación en la previa de Halloween. Todas las funciones se realizan en el castillo de la Asociación Nativos de Almirante Brown, en Rosales 1521, Adrogué.
Las entradas se gestionan a través de mensajes privados al Instagram del proyecto, o a los siguientes números de contacto: 1122769555 y 1159358777. Quienes además quieran conocer las próximas fechas y novedades pueden seguir la cuenta @encuentros_de_.
Por último, María Concepción destacó especialmente el acompañamiento de Oscar Rincón y de la Asociación Nativos de Almirante Brown, a quienes agradeció por la confianza y por brindar el espacio para hacer realidad esta iniciativa.