La quiebra de un hogar de Temperley obliga a trasladar a más de cien adultos mayores en 60 días: PAMI coordina las mudanzas y hay 120 empleos en riesgo
Tras la quiebra, más de cien adultos mayores del Hogar Elías Romero, ubicado en 25 de Mayo al 1500, Temperley, deberán ser trasladados. El establecimiento está en ese proceso, tramitado ante el Juzgado Nacional en lo Comercial N° 22, con la venta del inmueble en marcha. Las ofertas por la propiedad se abrirían en octubre.
Hay mudanzas que son un trámite y hay mudanzas que son otra cosa. Para una persona de ochenta y cinco años que vive hace años en el mismo lugar, con la misma cama, la misma ventana y la misma gente que le sirve el desayuno, cambiar de residencia no es un cambio de domicilio: es un desarraigo.
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La semana pasada llegó la notificación: hay un plazo de sesenta días para que los residentes dejen el lugar. En el hogar viven, según las distintas estimaciones que circularon, entre cien y ciento ochenta adultos mayores. Trabajan allí alrededor de ciento veinte personas.
Quién se hace cargo del traslado
La coordinación quedó a cargo del PAMI, el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados, en conjunto con las familias.
Las opciones que se plantean son dos:
- El traslado a otra residencia con convenio PAMI.
- El traslado a un establecimiento privado elegido por la familia, con el subsidio de PAMI como apoyo.
El organismo se comprometió a que el proceso sea, según sus términos, ordenado y gradual, manteniendo la continuidad de los cuidados geriátricos.

Lo que dicen adentro
Los testimonios que circularon desde el hogar describen el clima de estos días. Una residente resumió la situación en una frase corta: se enteraron la semana pasada y todos están muy angustiados.
Un familiar que visita el lugar planteó lo que más preocupa en estos casos: detrás de cada residente hay una historia, y el acompañamiento psicológico durante la mudanza no es un detalle. Una empleada apuntó a la otra mitad del problema: muchos trabajadores pierden el empleo y muchos adultos mayores tienen que mudarse.

Qué pueden hacer las familias
Para quienes tienen un familiar alojado allí, hay algunas cosas concretas que conviene resolver desde el primer día y que después son difíciles de reconstruir:
- Pedir por escrito la historia clínica completa y el resumen de medicación actualizado. Es el documento que necesita cualquier residencia nueva para recibirlo sin interrupciones en el tratamiento.
- Solicitar la notificación formal del plazo y las opciones por escrito, no de palabra. Ante una mudanza forzada, lo que no está documentado no existe.
- Consultar en la agencia PAMI que corresponda al domicilio del afiliado cuáles son las residencias con convenio disponibles en la zona y si hay vacantes reales. La cercanía importa: una mudanza a treinta kilómetros significa, para muchas familias, dejar de visitar.
- Verificar que la residencia de destino esté habilitada y qué nivel de dependencia atiende. No todas reciben personas con el mismo grado de asistencia.
- Si el traslado afecta el estado de salud del residente, pedir constancia médica. Es el respaldo para solicitar prórrogas o excepciones.
Dónde consultar
| PAMI — línea gratuita de atención | 138 |
| PAMI Escucha (asistencia y orientación) | 0800-222-7264 |
| Defensoría del Pueblo bonaerense | 0800-222-5262 |
| Emergencias médicas | 107 |
Conviene además dejar asentado cualquier reclamo en la agencia PAMI correspondiente y pedir número de trámite: es lo que permite el seguimiento posterior.
Lo que falta saber
Hay tres preguntas sin respuesta pública hasta ahora, y son las que definen cómo termina esto. Cuántos residentes hay exactamente: las cifras que circularon van de cien a ciento ochenta, y la diferencia no es menor cuando se trata de conseguir vacantes.
Si hay vacantes suficientes en residencias con convenio dentro de la zona, o si los traslados van a implicar alejar a los adultos mayores de sus familias. Y qué pasa con los ciento veinte trabajadores: si hay indemnizaciones previstas en el marco de la quiebra, en qué orden de prelación quedan sus créditos y si alguna instancia gremial está interviniendo.
Sesenta días, para una mudanza de esta escala, no es mucho tiempo.