El Servicio Meteorológico Nacional confirmó que el frente inestable ingresa este jueves, poniendo fin a la racha de días helados y abriendo paso a una semana más templada.
Después de una seguidilla de jornadas con frío intenso y valores típicamente invernales, el SMN confirmó que el panorama cambia este jueves 27 de agosto, cuando un frente inestable traerá lluvias y tormentas al AMBA. El fenómeno llega unos días antes de lo que marca la tradición popular, que ubica a la llamada «tormenta de Santa Rosa» en torno al 30 de agosto.
Aunque no se trata de un evento que se repita con precisión calendario todos los años, esta tormenta suele asociarse al tramo final del invierno, cuando el aire cálido y húmedo empieza a disputarle terreno a las masas frías que todavía dominan el centro del país.
Así viene el jueves en el AMBA
El organismo meteorológico prevé un día que arranca inestable y va mejorando recién sobre el final. Esto es lo que anticipa el pronóstico hora por hora:
- Madrugada: 14°C, con probabilidad de tormentas aisladas de hasta 40% y vientos del este de hasta 12 km/h.
- Mañana: el tramo más lluvioso, con 13°C y hasta 70% de probabilidad de tormentas aisladas, acompañadas de viento del sudeste de hasta 22 km/h.
- Tarde: máxima de 18°C, cielo inestable y chances de chaparrones de hasta 40%.
- Noche: 14°C, mucha nubosidad y apenas 10% de probabilidad de lluvia.
Hacia el cierre del día el cielo empieza a despejar, aunque la nubosidad persistirá.
Cómo sigue la semana
Una vez que pase el frente, el tiempo se estabiliza y las temperaturas suben ligeramente. El pronóstico extendido del SMN para el AMBA queda así:
- Viernes 28: 10°C a 17°C, algo nublado, viento del sudeste.
- Sábado 29: 8°C a 17°C, parcialmente nublado, viento del este.
- Domingo 30: 10°C a 17°C, entre algo y parcialmente nublado.
- Lunes 31: 11°C a 18°C, algo nublado, con el viento rotando del norte al sudeste.
Es decir: tras el jueves de lluvia, la ciudad entra en varios días de clima más benigno, a pocas semanas de que arranque la primavera.
De dónde viene el nombre «tormenta de Santa Rosa»
La expresión remite a Santa Rosa de Lima, cuya festividad se celebra cada 30 de agosto. La tradición se apoya en un relato de 1615: se cuenta que Rosa de Lima rezó para frenar un ataque de piratas holandeses a la ciudad, y que una tormenta violenta habría impedido que las naves llegaran a destino. Con el correr de los siglos, ese episodio se transformó en creencia popular y quedó asociado a cualquier tormenta fuerte de fines de agosto.
Qué dice realmente la meteorología
Desde lo estrictamente científico, no hay ninguna tormenta que esté «programada» para el 30 de agosto todos los años. Lo que sí es cierto es que, entre fines de agosto y principios de septiembre, aumentan las chances de tormentas fuertes por el choque entre el aire cálido y húmedo que sube desde el norte y los frentes fríos que bajan del sur. Por eso, cuando en ese período se registra una lluvia intensa, es habitual que se la bautice popularmente como «tormenta de Santa Rosa», aunque el fenómeno real pueda adelantarse, atrasarse o directamente no ocurrir.