Alma Pantano, de Turdera a un escenario de Broadway con Hairspray: Una vocación que comenzó en la infancia
A los 10 años, Alma Pantano comenzó a estudiar danza en un espacio de Adrogué. Aquella primera experiencia marcó el inicio de un camino artístico que, más de una década después, la llevó a integrar el elenco de Hairspray, uno de los grandes clásicos de Broadway que actualmente se presenta en el Teatro Coliseo de la Ciudad de Buenos Aires.
La joven, oriunda de Turdera, tiene 21 años y forma parte del ensamble de la producción dirigida por Fernando Dente. Comparte escenario con artistas como Damián Betular, Sofi Morandi y Belén Bilbao, en una propuesta que combina actuación, canto y baile.
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Para Pantano, formar parte de esta obra representa la concreción de un objetivo que comenzó a construir desde pequeña. “Creo que no puedo soñar algo más grande que donde estoy”, afirmó al referirse al presente profesional que atraviesa.
Su vínculo con el teatro musical surgió después de asistir a una función de La Novicia Rebelde. Aquella experiencia fue determinante para definir qué quería hacer en el futuro. “Tengo en la cabeza ese sentimiento de decir ‘yo quiero estar ahí arriba y hacer eso’”, recordó.


Desde entonces, contó con el acompañamiento de su familia y de sus docentes. También destacó la importancia de la formación que recibió en instituciones de la Zona Sur. “Zona Sur a mí me dio todo”, aseguró la artista, quien además recordó especialmente a sus maestras y a una escuela de barrio de Llavallol donde continuó perfeccionándose.
Una vez finalizado el secundario, comenzó incluso a dar clases a las alumnas más pequeñas de ese mismo espacio. Esa experiencia se convirtió en otra etapa significativa dentro de su recorrido artístico.
Formación y un casting multitudinario
La decisión de continuar una carrera vinculada al teatro musical estuvo presente desde su adolescencia. “Yo quería terminar el colegio y estudiar teatro musical, era lo único que tenía muy en claro”, explicó.

Durante la pandemia, Pantano conoció a través de las redes sociales el Instituto Argentino de Musicales (IAM), creado por Ricky Pashkus y Fernando Dente. Allí se formó durante dos años y comenzó a participar en diferentes eventos artísticos, experiencias que le permitieron ampliar sus conocimientos y ganar práctica sobre los escenarios.

Ese recorrido también la acercó a una oportunidad decisiva: el casting de Hairspray. La convocatoria reunió a más de 4000 personas interesadas en formar parte de la producción. Finalmente, solo 29 artistas fueron seleccionados. Pantano atravesó distintas instancias, entre castings abiertos y audiciones cerradas, en las que debió demostrar sus capacidades como actriz, cantante y bailarina.
“Fue muy duro porque es mucha gente, todos queremos trabajar y hay pocas posibilidades”, recordó sobre el proceso de selección.


La confirmación de que había sido elegida llegó durante un encuentro encabezado por Fernando Dente. El director reunió a los seleccionados y les comunicó que formarían parte de la producción. “Pienso en el momento que Fer se para enfrente de todos y nos dice: ‘Bienvenidos a Hairspray’, y se me pone la piel de gallina”, confesó.
Un musical que aborda la discriminación
En Hairspray, Pantano interpreta a una de las seis chicas del barrio que participan de un popular programa de televisión y que, en un comienzo, rechazan a Tracy, la protagonista de la historia. La joven señaló que se trata de uno de los cuadros que mayor exigencia física le demanda, aunque también se encuentra entre sus favoritos debido a que incluye “Del barrio, lo mejor”, una de las canciones que más disfruta interpretar.
Además del desafío artístico, la experiencia le permitió compartir trabajo con un elenco que considera de primer nivel. Pantano destacó especialmente el vínculo que se generó durante los ensayos y la convivencia entre los integrantes de la producción. “Los ensayos fueron una locura, pero por suerte se armó un grupo y una familia: un elenco súper ameno. Es un honor trabajar con ellos”, expresó.

El regreso de Hairspray a la cartelera argentina también tiene, para la artista, una relevancia vinculada con los temas que plantea la obra. Ambientada en la década de 1960, la historia sigue a Tracy, una adolescente que enfrenta los estereotipos de belleza y la discriminación mientras busca cumplir su sueño de bailar en televisión.
Pantano considera que esos conflictos mantienen vigencia en la actualidad. “Habla mucho del bullying y de la discriminación a personas por su peso. Es de verdad muy lindo el mensaje de la obra. Las canciones tienen unas letras espectaculares. Las cantás y te emocionás”, cerró.
De esta manera, aquella niña que comenzó a formarse en un estudio de danza de Adrogué encontró, a los 21 años, un lugar dentro de una de las producciones musicales más reconocidas. Su recorrido combina formación, perseverancia y experiencia, con el teatro musical como eje de una vocación que comenzó a construir desde la infancia.