Las autoridades sanitarias reforzaron la alerta por sarampión ante el regreso de los argentinos que viajaron al Mundial y el aumento del turismo internacional. La principal recomendación es verificar que la vacunación esté completa y prestar atención a posibles síntomas durante el mes posterior al viaje.
El sarampión es una enfermedad viral muy contagiosa que afecta principalmente a los niños. Se transmite por el aire y mediante secreciones expulsadas al hablar, toser o estornudar.
Un informe epidemiológico advirtió que el riesgo de reintroducción del virus aumentó en países de América que habían logrado interrumpir su circulación endémica. La presencia de brotes activos en distintos territorios favorece la importación de casos y la aparición de nuevas cadenas de contagio.
Preocupación por los casos registrados en Estados Unidos
Hasta el 16 de julio de 2026, Estados Unidos había confirmado 2.260 casos de sarampión. De ese total, 2.218 fueron informados por 42 jurisdicciones, entre ellas Florida, Texas y Kansas, destinos que recibieron a hinchas argentinos durante el Mundial.
Durante el año también se notificaron 34 nuevos brotes. El 93% de los casos confirmados estuvo vinculado con brotes iniciados durante 2025 o 2026.
Este escenario llevó a elevar la alerta por sarampión y a fortalecer las recomendaciones destinadas a quienes regresan al país después de haber permanecido en zonas con circulación viral.
Qué síntomas deben vigilar los viajeros
Las personas que vuelven de viaje deben consultar de inmediato si presentan fiebre de 38 grados o más y manchas rojizas que se extienden por la piel.
Estos síntomas pueden aparecer durante el viaje o dentro de los 30 días posteriores al regreso. Al ingresar al centro de salud, es importante informar sobre el viaje reciente para facilitar una evaluación rápida y evitar posibles contagios.
Como el virus se transmite por vía aérea, se recomienda utilizar barbijo y evitar la asistencia a lugares públicos. Esto incluye el trabajo, la escuela, clubes y reuniones sociales hasta recibir el alta médica.
Una persona infectada puede transmitir el virus a otras 18. Además, no existe un tratamiento antiviral específico, por lo que la vacunación es la herramienta más eficaz para prevenir la enfermedad, reducir sus complicaciones y cortar la circulación.
Cuáles son las vacunas recomendadas
La alerta por sarampión también pone el foco en la necesidad de mejorar las coberturas de vacunación. Para establecer una barrera comunitaria sólida, la aplicación de las dosis debería alcanzar al menos al 95% de la población objetivo.
El Calendario Nacional contempla una primera dosis de la vacuna triple viral a los 12 meses y una segunda dosis entre los 15 y los 18 meses.
También continuará la vacunación, durante el año en que cumplan cinco años, de los niños nacidos en 2021, 2022, 2023 y durante el primer semestre de 2024.
Las personas de cinco años o más deben acreditar dos dosis de vacuna doble o triple viral aplicadas después del primer año de vida. Como alternativa, pueden presentar una serología IgG positiva para sarampión y rubéola.
El personal de salud también debe contar con dos dosis acreditadas o con estudios que demuestren inmunidad. La recomendación alcanza a médicos, enfermeros, trabajadores de laboratorio, personal administrativo, seguridad y limpieza.