Lo dejaron libre
Un brutal y salvaje episodio tuvo lugar en noviembre de 2023. Todo quedó registrado por las cámaras de seguridad. Allí se ve como un joven le dispara sin piedad un tiro en la cabeza a un mecánico. Luego junto a su cómplice huyen en moto. Hoy la justicia llegó a una resolución: inimputable. Lo dejaron en libertad.
El Tribunal Oral en lo Criminal N°2 de Lomas tomó tal decisión. Entendió que el agresor tenía problemas mentales y no podía ser juzgado normalmente. Por otro lado, la suerte de su cómplice fue otra: deberá pasar 6 años y 10 meses tras las rejas. Lo paradójico de todo esto es que el condenado es el que manejaba y el absuelto, el autor material.

La libertad de Rodrigo Pifano se debe íntegramente a la gran jugada magistral de la defensa. Desde el primer día de la causa, planteó presuntos problemas mentales que luego con el devenir de los días, la justicia compró.
TIRO EN LA CABEZA: EL BRUTAL INTENTO DE HOMICIDIO DE MICHELI
Leonardo Micheli, por aquel entonces se encontraba trabajando como todos los días. Arreglaba autos. Era un mecánico que brindaba mucha confianza. Estando en la vereda con un coche, de un momento al otro vio llegar una moto con dos sujetos a bordo. Uno de ellos (el que quedó en libertad) se bajó y sin mediar la palabra le dio un tiro en la cabeza. Por milagro Micheli no murió pero debió pasar más de tres meses internado en un gravísimo estado casi irreversible.

Todo sucedió en el tranquilo barrio de Villa Galicia el 21 noviembre de 2023. Eran aproximadamente las tres de la tarde, es decir, el crimen fue perpetuado con total impunidad a plena luz del día. Apenas unos pocos segundos y la vida de Micheli cambió para siempre. Fue asistido por un amigo que estaba allí cerca y vio la secuencia.
El mecánico no falleció gracias al titánico trabajo del Hospital del Bicentenario de Llavallol donde estuvo internado más de tres meses. Allí estuvo en coma inducido. Al despertar, no recordaba nada de lo acontecido.
EL SINDI PIFANO: ¿PERFIL CRIMINAL O LOCO?
La investigación sostiene que «Sindi», señalado como el sicario que disparó, argumentó haber actuado bajo amenazas de su cómplice y justificó el disparo en la cabeza de Micheli como respuesta a esa supuesta coerción. Además, afirmó que el plan para el ataque lo ideó Benítez, quien buscaba venganza por un presunto abuso sexual a un familiar, aunque esta acusación no pudo sustentarse.

El fiscal Domínguez, al investigar la denuncia de abuso sexual, no encontró evidencias que respaldaran la versión presentada por los acusados. Incluso, entrevistó a familiares de Benítez, quienes negaron que algún pariente hubiera sufrido abuso sexual. Tanto la jueza como el fiscal desestimaron la alegación de «Sindi» sobre actuar bajo coerción, argumentando que tenía el arma de fuego en su poder y podría haber evitado el ataque.
A pesar de ello, el juzgado lomense consideró otra cosa. Lo dejaron libre.