Una auténtica organización criminal
Una serie de megaoperativos policiales pudieron darle fin a la mafia. Hacían extorsiones desde la cárcel de una manera totalmente organizada. 31 detenidos en 37 allanamientos, dentro de los presidios como afuera. Una redada histórica sin precedentes.
Cabe destacar que los 37 operativos tuvieron que realizarse en simultáneo para evitar fugas. Los reos extorsionaban a las personas desde las cárceles de Lomas y Florencio Varela. Una oficial de la Policía Bonaerense y dos del Servicio Penitenciario formaban parte del plantel criminal.

La sede central de la organización maliciosa eran los pabellones de las Unidades N° 40 y N° 58 de Lomas de Zamora. Luego, trabajan combinadamente con la N°28 de Florencio Varela. El modus operandi era siempre el mismo: se hacían pasar por administradores de sitios web para adultos. Eran como una especie de proxenetas (simulaban). Luego, para no «revelar» la verdad a los familiares de los usuarios clientes, los amenazaban pidiéndoles enormes sumas de dinero.
LOS «REGENTES DE LA PROSTITUCIÓN»: EXTORSIÓN TOTAL
Era un trabajo de manual. Una serie de pasos. Primero, creaban perfiles falsos de escorts y los publicaban en sitios web para adultos. Luego, aparecían los compradores que buscaban pactar un encuentro sexual. Allí es dónde aparecía alguno de los reclusos haciéndose pasar por proxeneta de dicho perfil. Por las complicaciones que esto podía traer a nivel personal, amoroso o familiar, las víctimas aceptaban y en vez de radicar la denuncia, pagaban.

De 10 a 30 millones de pesos por mes es lo que movían. Una auténtica mafia, un crimen verdaderamente organizado. La ambición desmedida llegó a su fin cuando una de las víctimas se animó a denunciarlos. Pero lo hizo tarde, ya había entregado más de 10.000 dólares. Le exigieron que saque un crédito. Se cansó, realizó la denuncia y con ella, comenzó el fin de la red criminal.
RESULTADO DE LOS OPERATIVOS
En el total de los 37 allanamientos ejecutados tanto afuera como adentro de las cárceles, hubo 31 detenidos. Integrantes de las mismas fuerzas de seguridad como así también civiles que trabajaban en la organización criminal y por ejemplo, iban a los puntos de encuentro a retirar el dinero de las víctimas.

Se incautaron un sinfín de teléfonos celulares, armas de fuego, tarjetas SIM, computadoras, antenas, municiones y chalecos antibala entre otros elementos de interés para la causa. Los agentes vinculados a las fuerzas, fueron desafectados. Entre los detenidos, hay un menor: tiene 17 años.