Uno de los involucrados se entregó
Lautaro Servín era el nombre del joven que fue salvajemente asesinado en Solano el pasado 23 de junio. Tenía apenas 17 años. Por el crimen, las autoridades policiales detuvieron a dos jóvenes en Lomas. A Servín le pegaron tres tiros para robarle la mochila cuando iba al colegio.
La investigación comenzó y la cosa se puso un poco más fácil porque uno de los dos sospechosos directamente se entregó. Se apersonó en la Comisaría de San José y confesó. Esto lo hizo luego de que sintiera sobre él el peso de la ley a través de los diferentes allanamientos. El otro en cambio fue interceptado cuando circulaba en moto.

Fue la DDI de Lomas la que quedó a cargo de la investigación. Se pusieron manos a la obra y rápidamente a través de las cámaras de seguridad lograron identificar a los reos. Constataron que uno de ellos ya tenía graves antecedentes. Le había disparado a un vecino.
LAUTARO SERVÍN, UN JOVEN DE SOLANO: CÓMO FUE EL CRIMEN
Como todas las mañanas, iba a estudiar. En esta ocasión iba junto a su papa. Toda la quietud y el silencio del barrio se rompió con el estruendo de una Motomel 110 que circuló a toda velocidad. Acto seguido, sonaron tres balazos que impactaron de manera fatal en la espalda de Servín.

La investigación dio cuenta de que la moto en la que andaban León Reynoso y Lautaro Franco, era robada. La habían robado minutos antes es Rafael Calzada. Eran apenas las 7:26 de la mañana y la dupla criminal ya había concretado dos robos y un asesinato. Gracias a los testimonios de las primeras víctimas, un muchacho de 18 años y su tío, la policía pudo localizar e identificar a los malandras.
Las descripciones fueron tan exactas que luego todo resultó más fácil. La misma moto con los mismos detalles, las mismas prendas de vestir y posteriormente, el arma. El arma homicida de Reynoso, una pistola 9mm milímetros era la misma que había utilizado para balear anteriormente a su vecino.

De allí en adelante la policía efectuó siete allanamientos diferentes. Ante la presión de ser arrestado, Franco decidió entregarse él mismo. Lo hizo acompañado de su familia en la Comisaría 6° de Temperley. Por su parte, Reynoso fue atrapado cuando andaba en otra moto. Ambos quedaron a disposición de la justicia.