Una amenaza de bomba en Claypole provocó momentos de tensión ayer por la tarde en una formación del Tren Roca y obligó a desplegar un fuerte operativo de seguridad en la estación.
El episodio ocurrió cerca de las 18:20, cuando un hombre aseguró que llevaba una bomba dentro de su mochila. La situación encendió la alarma entre los pasajeros y derivó en la intervención inmediata de las fuerzas de seguridad.
El sospechoso fue obligado a bajar en el andén 2 y quedó retenido mientras avanzaba el procedimiento. En pocos minutos, la estación fue evacuada y el área quedó bajo control de la Policía Federal Argentina, Defensa Civil y la brigada antiexplosivos.
Durante la inspección del bolso, los especialistas encontraron varias granadas. Sin embargo, luego se confirmó que los artefactos no tenían poder de daño y que no existía riesgo de explosión.
La amenaza de bomba en Claypole igual obligó a revisar las vías y sectores cercanos para descartar cualquier otro elemento sospechoso. Recién después de ese rastrillaje comenzó la normalización del servicio.
El ramal Plaza Constitución–Bosques, vía Temperley, funcionó con demoras e interrupciones parciales durante casi dos horas. Los trenes pasaron por Claypole sin detenerse, lo que complicó el regreso de cientos de usuarios.
Cerca de las 20:00, con el sospechoso a disposición de la Justicia, el Tren Roca recuperó su frecuencia habitual. La amenaza de bomba en Claypole dejó en evidencia cómo un incidente puede alterar rápidamente la circulación ferroviaria en el sur del conurbano.
El hecho se suma a un escenario de preocupación por el estado del sistema ferroviario en el AMBA. Desde el gremio La Fraternidad vienen advirtiendo por problemas en formaciones, vías y señales, además de posibles reducciones en las frecuencias.