Un panorama desolador
La deuda que tiene el PAMI en el retraso con los pagos es abismal y complejiza a todo un sistema que termina impactando directamente en las farmacias para terminar castigando a un sector: los jubilados.
Es historia y es presente. La variable de ajuste siempre son los jubilados. De una forma o de otra, los gobiernos de turno buscan la forma de hacer los recortes en ese sector. En este caso, la deuda de PAMI hace que las farmacias atraviesen una crisis muy difícil de sortear.

LAS FARMACIAS EN CRISIS: EL CASO DE LOMAS
Estas no son mis palabras sino las de Leonardo Fernández, presidente del Colegio de Farmacéuticos de Lomas. La situación ya tiene en algunos casos, atraso de un año y medio. ¿Cómo sostener algo así?
El diálogo que sostienen con el PAMI existe, pero este organismo responsabiliza al Ministerio de Economía de la Nación, el cuál ya ni siquiera responde. «Hace meses se comprometieron a saldar todo pero solo prometen y no hacen nada, y ahora ya no responden» expresó.

En ese sentido, Fernández detalló: «Las farmacias no hacen otra cosa que subsistir, sobrevivir al día a día. Es una asfixia total. Intentan no dejar a nadie afuera y usan su propio stock pero así no se puede seguir». «Intentamos acompañar y cuidar la salud de los adultos mayores pero esta tarea se torna cada vez más compleja».
La situación es difícil, el panorama adverso y desolador. Las vacunas son en cantidad igual que el año pasado, cuando deberían ser más. No hay dosis para todos. No alcanza. Una de cada cuatro recetas no se dispensa. El motivo es estrictamente económico, es decir, solucionable, pero las autoridades no toman carta en el asunto.