El Gobierno celebró la aprobación de la reforma de la Ley de Glaciares, destacando mayor precisión técnica, impulso a las provincias y equilibrio entre ambiente y desarrollo
El Gobierno Nacional celebró la reforma de la Ley de Glaciares tras su aprobación definitiva en el Congreso. Desde la Oficina del Presidente destacaron que la nueva normativa introduce mayor precisión técnica. También destacan que fortalece la seguridad jurídica y otorga más protagonismo a las provincias en la gestión de sus recursos naturales.
Según el comunicado oficial, la redacción anterior de la ley generaba ambigüedades que derivaban en interpretaciones restrictivas. Incluso en zonas donde no existían recursos hídricos sensibles. Con la actualización, se busca evitar esas inconsistencias y brindar un marco más claro para el desarrollo productivo.
Precisión científica y desarrollo productivo
El Ejecutivo aseguró que la reforma mantiene la protección de los cuerpos de hielo y de las geoformas periglaciales que cumplen funciones hídricas esenciales. Sin embargo, establece criterios más específicos que permitirán habilitar actividades como la minería en áreas previamente catalogadas de manera incorrecta.
En este sentido, el Gobierno remarcó que el objetivo es equilibrar la preservación ambiental con el crecimiento económico. “El cuidado del ambiente y el desarrollo no son opuestos, sino complementarios”, indicaron desde el oficialismo.
Apoyo de provincias clave
La iniciativa responde, según fuentes oficiales, a demandas históricas de provincias vinculadas a la producción minera. Entre ellas, las que integran la Mesa del Litio —Catamarca, Jujuy y Salta— y la Mesa del Cobre —Mendoza y San Juan—.
El presidente Javier Milei destacó el trabajo conjunto con los gobernadores Marcelo Orrego, Raúl Jalil, Carlos Sadir, Gustavo Sáenz y Alfredo Cornejo en la elaboración del proyecto.
Críticas a sectores ambientalistas
En el mismo comunicado, la Oficina del Presidente cuestionó a organizaciones ambientalistas y actores internacionales que, según indicaron, intentaron frenar la reforma. Desde el Gobierno sostuvieron que esas posturas “no prosperaron” y reafirmaron su enfoque de desarrollo con base en los recursos naturales.