Con la llegada del frío, especialistas advierten sobre los riesgos del monóxido de carbono y difunden medidas clave para prevenir intoxicaciones
La prevención del monóxido de carbono en invierno es fundamental con la llegada del frío, cuando el uso de estufas y calefactores aumenta en los hogares. Este gas, conocido como el “asesino silencioso”, no tiene olor ni color, pero puede provocar intoxicaciones graves e incluso la muerte.
En la Ciudad de Buenos Aires y alrededores, cada temporada invernal se registran numerosos casos, por lo que seguir medidas básicas de seguridad puede marcar la diferencia.
La señal clave: el color de la llama
Uno de los indicadores más importantes para detectar problemas es la llama de los artefactos:
- Azul: combustión correcta y segura.
- Amarilla o naranja: combustión deficiente y posible presencia de monóxido de carbono.
Si observás este último caso, es imprescindible apagar el artefacto y contactar a un gasista matriculado.
Mantenimiento preventivo obligatorio
La prevención del monóxido de carbono en invierno también depende del control de los equipos:
- Realizar una revisión anual de estufas, calefones y calderas.
- Verificar que chimeneas y conductos no estén obstruidos.
Anticiparse al uso intensivo evita fallas en los días más fríos.
Ventilación: clave para evitar riesgos
Un error frecuente es cerrar completamente los ambientes para conservar el calor. Sin embargo, esto puede resultar peligroso:
- No tapar las rejillas de ventilación.
- Mantener una pequeña apertura en ventanas para permitir el ingreso de aire.
Estas acciones ayudan a renovar el oxígeno y reducir la acumulación de gases tóxicos.
Prácticas que deben evitarse
Para reforzar la prevención del monóxido de carbono en invierno, hay conductas que nunca deben realizarse:
- Usar hornos u hornallas para calefaccionar.
- Dormir con braseros encendidos dentro del hogar.
- Utilizar generadores eléctricos en espacios cerrados o cerca de ventanas.
Estas prácticas incrementan significativamente el riesgo de intoxicación.
Cómo reconocer una intoxicación
Los síntomas pueden confundirse con otras afecciones, pero es importante estar alerta si aparecen en ambientes calefaccionados:
- Dolor de cabeza intenso
- Náuseas o vómitos
- Mareos o debilidad
- Somnolencia o pérdida de conocimiento
Ante cualquier sospecha, se recomienda ventilar el ambiente, salir al aire libre y acudir de inmediato a un centro de salud.
Instalar detectores de monóxido de carbono es una medida simple y efectiva. Estos dispositivos emiten una alarma cuando detectan niveles peligrosos, permitiendo actuar a tiempo. La prevención del monóxido de carbono en invierno no solo depende del equipamiento, sino también de la información y los hábitos seguros dentro del hogar.