Empresas de colectivos denuncian un colapso del sistema en el AMBA por falta de subsidios. Hay menos frecuencias y riesgo en el pago de salarios
La crisis en el transporte del AMBA suma un nuevo capítulo tras las denuncias del sector empresario por atrasos en los pagos de subsidios. Desde la compañía DOTA advirtieron que el sistema “está colapsado” y atraviesa serias dificultades para sostener el servicio y cumplir con los salarios.
El titular de la empresa, Marcelo Pasciuto, explicó que la situación financiera es crítica y afecta directamente la operación diaria. Como consecuencia, varias líneas de colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires redujeron sus frecuencias este martes.
Subsidios atrasados y sistema desarticulado
Según detalló el directivo, la crisis en el transporte del AMBA se profundizó tras la división del esquema de subsidios en tres jurisdicciones en septiembre de 2024. Desde entonces, la coordinación entre Nación y Provincia presenta fallas que impactan en los pagos.
El sector arrastra deudas correspondientes al último tramo de 2025 y a los primeros meses de 2026. Esta acumulación genera un fuerte desbalance en las cuentas de las empresas. Pasciuto cuestionó la gestión de los fondos públicos y aseguró que existe una desarticulación entre los distintos niveles del Estado, lo que agrava la incertidumbre.
Riesgo en el pago de salarios
Uno de los puntos más sensibles es el pago de sueldos. El empresario advirtió que los fondos debían acreditarse de manera urgente para poder cumplir con los haberes de los choferes.
Sin esos recursos, las empresas enfrentan dos alternativas complejas: recurrir a financiamiento bancario con altos costos o depender de la voluntad de los trabajadores para mantener el servicio activo pese a los atrasos. La tensión escaló al punto de que se evaluó un paro de colectivos para este 7 de abril. Sin embargo, la medida fue suspendida mientras continúan las negociaciones.
En medio del conflicto, el titular de DOTA marcó diferencias entre distritos. Mientras que en la Ciudad de Buenos Aires el servicio funciona con normalidad, en Provincia y Nación persisten los inconvenientes. Esta disparidad refleja el impacto directo que tiene la gestión de subsidios en la continuidad del transporte público.
Aumento de costos y problemas de combustible
La crisis en el transporte del AMBA también está impulsada por el incremento de costos operativos. El precio del combustible alcanzó valores elevados en los últimos meses, lo que complica aún más la sostenibilidad del sistema.
Además, se registraron dificultades en el abastecimiento, con entregas concentradas principalmente por parte de YPF, mientras otras proveedoras redujeron su participación. El escenario actual mantiene en alerta a usuarios y trabajadores, en un contexto donde el transporte público resulta clave para la movilidad diaria en el AMBA.