El clima de la Tierra en desequilibrio se convirtió en una de las principales advertencias del nuevo informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM). El organismo confirmó que el planeta atraviesa una etapa crítica, impulsada por el aumento constante de los gases de efecto invernadero.
En el marco del Día Meteorológico Mundial, celebrado cada 23 de marzo, la OMM difundió su informe sobre el Estado del Clima Mundial 2025. Allí se analizan variables clave como la temperatura global, el nivel del mar, la extensión del hielo ártico y el comportamiento de los océanos.
Récords de temperatura y señales de alarma
El documento revela que el período 2015-2025 fue el más cálido desde que existen registros. Además, 2025 se ubicó entre los años más calurosos, con una temperatura global cerca de 1,43 °C por encima de los niveles preindustriales.
Este escenario refuerza el diagnóstico sobre el clima de la Tierra en desequilibrio, una situación que se refleja en fenómenos extremos cada vez más frecuentes. Olas de calor intensas, lluvias severas y ciclones tropicales generaron impactos significativos en distintas regiones del mundo.
Océanos al límite
Uno de los datos más preocupantes del informe es el rol de los océanos. En las últimas dos décadas, estos absorbieron una enorme cantidad de energía y dióxido de carbono, actuando como reguladores del sistema climático.
Sin embargo, en 2025 el contenido de calor oceánico alcanzó su nivel más alto desde 1960, superando incluso el récord del año anterior. Este fenómeno contribuye al aumento del nivel del mar y a la alteración de los ecosistemas marinos.
Gases de efecto invernadero en aumento
Los registros también muestran que las concentraciones de dióxido de carbono, metano y óxido nitroso continuaron creciendo durante 2025. Este incremento es uno de los principales factores detrás del calentamiento sostenido del planeta.
En este contexto, el informe incorpora por primera vez el concepto de desequilibrio energético de la Tierra como indicador clave. Este mide la diferencia entre la energía que ingresa al planeta y la que se libera al espacio.
Un indicador en máximos históricos
El desequilibrio energético viene aumentando desde 1960, pero se aceleró en las últimas dos décadas. En 2025 alcanzó su punto más alto, lo que confirma la gravedad del escenario actual.
Con estos datos, el clima de la Tierra en desequilibrio deja de ser una advertencia a futuro para convertirse en una realidad concreta. La evidencia científica refuerza la necesidad de medidas urgentes para mitigar sus efectos.